Montelukast es un antagonista selectivo de los receptores de leucotrienos (LTRAs), utilizado tradicionalmente en asma y rinitis alérgica. En los últimos años se ha planteado su posible utilidad en enfermedades postvirales como COVID persistente y EM/SFC, debido a su acción moduladora sobre la inflamación, la activación mastocitaria y alteraciones microcirculatorias y neuroinmunes.

En este contexto, su interés se fundamenta en:

  • Activación mastocitaria (MCAS) con liberación excesiva de leucotrienos
  • Disnea y opresión torácica persistente
  • Disfunción microvascular y endotelial
  • Neuroinflamación y activación autonómica
  • Posible sinergia con moduladores de vías inflamatorias (COX-2, antihistamínicos, antivirales)

¿Cómo funciona Montelukast?

  • Bloquea el receptor CysLT1 → reduce broncoconstricción, vasoconstricción e inflamación inducida por leucotrienos.
  • Modula de forma indirecta respuestas inmunes y procesos de inflamación posviral.
  • Hay estudios preliminares que sugieren efectos neuroprotectores y reducción de neuroinflamación.

Usos tradicionales

  • Tratamiento del asma persistente.
  • Control de síntomas de rinitis alérgica.
  • Prevención del broncoespasmo inducido por ejercicio.

Activación mastocitaria (MCAS) y vía de los leucotrienos

La mastocitosis sistémica leve o la activación mastocitaria funcional (MCAS) se ha descrito en un subgrupo de pacientes con COVID persistente y EM/SFC.

En estas condiciones:

  • La activación de mastocitos libera histamina, triptasa, prostaglandinas y leucotrienos
  • Los leucotrienos (especialmente LTC4, LTD4, LTE4) producen vasoconstricción, broncoconstricción e inflamación endotelial
  • Esta reacción puede contribuir a la disnea no explicada y opresión torácica
  • También se relaciona con hipoperfusión tisular y activación simpática reactiva

Montelukast actúa directamente bloqueando la vía de los leucotrienos.

Reacción de MCASPosible intervención de Montelukast
Liberación leucotrienosBloqueo receptor CysLT1
Inflamación vascularReducción vasoconstricción y edema
Disnea no bronquialAlivio indirecto
Activación simpática por inflamaciónAtenuación secundaría

Esto justifica su uso especialmente en pacientes con síntomas respiratorios atípicos, sensación de constricción torácica, piel sensible o intolerancias múltiples.


Razonamiento fisiopatológico en COVID persistente / EM/SFC

Alteración fisiopatológicaPapel potencial de Montelukast
Activación mastocitariaBloqueo de leucotrienos
Disnea u opresiónEfecto antiinflamatorio
Microcirculación alteradaMenos vasoconstricción local
NeuroinflamaciónModulación indirecta
Disautonomía inflamatoriaPosible reducción de hiperreactividad
Inflamación vía COX-2Posible sinergia con inhibidores COX-2

Perfil de pacientes candidatos

✔ Opresión torácica o dificultad respiratoria al tumbarse
✔ Síntomas compatibles con MCAS
✔ Respuesta parcial a antihistamínicos
✔ Dolor torácico inflamatorio sin causa estructural
✔ Componentes inflamatorios persistentes postvirales


Interacciones con otros tratamientos

TratamientoConsideración
FludrocortisonaComplementario (hipovolemia vs inflamación)
Antihistamínicos H1/H2Uso frecuente conjunto en MCAS
Celecoxib (antiinflamatorio AINE)Potencial sinergia
Pentoxifilina, sulodexida, lumbroquinasaMejora microcirculación, no interactúa
Antivirales (Valaciclovir/valganciclovir)Sin interacción farmacológica conocida

Dosis y administración

  • 10 mg por la noche.
  • En pacientes sensibles (irritabilidad, sueños vívidos): iniciar con 5 mg.
  • Evaluación clínica tras 2–4 semanas.

Efectos secundarios

  • Posibles: alteraciones sueño, pesadillas, irritabilidad, cefalea, molestias digestivas.
  • En raros casos: sensación transitoria de bajón energético al inicio.
  • Importante vigilancia en pacientes con hiperactivación simpática o tendencia a irritabilidad.

Conclusión

Montelukast puede considerarse como tratamiento complementario en pacientes con COVID persistente o EM/SFC con predominio de:

  • Síntomas inflamatorios torácicos
  • Activación mastocitaria
  • Disfunción microcirculatoria leve

Dado que la evidencia clínica directa es limitada, su uso debe plantearse en protocolos individualizados y bajo supervisión médica, pudiendo tener especial utilidad en subgrupos con perfil MCAS.



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