Una hipótesis fisiopatológica propuesta inicialmente por Klaus Wirth y Carmen Scheibenbogen en 2020, y posteriormente ampliada en 2024 con evidencia acumulada sobre el papel del músculo esquelético en la EM/SFC y el covid persistente con malestar post-esfuerzo (PEM).

Wirth, K., & Scheibenbogen, C. (2020). A unifying hypothesis of the pathophysiology of myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome (ME/CFS). Autoimmunity Reviews, 19(6), 102527. https://doi.org/10.1016/j.autrev.2020.102527
Scheibenbogen, C., & Wirth, K. (2024). Key pathophysiological role of skeletal muscle disturbance in post-COVID and myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome (ME/CFS): Accumulated evidence. Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle.
1. Introducción
La encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC) sigue siendo una de las enfermedades más complejas y controvertidas de la medicina moderna. A pesar de décadas de investigación, muchas personas afectadas continúan sin un diagnóstico claro, sin biomarcadores definitivos y, sobre todo, sin tratamientos eficaces.
Durante años, los modelos explicativos se han centrado principalmente en el sistema inmunitario, el sistema nervioso central o factores psicológicos. Sin embargo, ninguno de estos enfoques por sí solo ha logrado explicar de forma coherente fenómenos clave como la intolerancia extrema al ejercicio, el malestar post-esfuerzo (PEM) o la aparición precoz de fatiga muscular desproporcionada.
En los últimos años ha surgido un renovado interés por el músculo esquelético y el metabolismo energético como posibles elementos centrales de la enfermedad. En este contexto, la hipótesis desarrollada por Klaus Wirth y colaboradores propone una interpretación novedosa: la EM/SFC podría entenderse, al menos en parte, como una miopatía mitocondrial adquirida secundaria a hipoperfusión y desregulación iónica.

2. El músculo como órgano olvidado en la EM/SFC
En la práctica clínica, la palabra “fatiga” suele interpretarse como cansancio general o falta de energía subjetiva. Sin embargo, en la EM/SFC la fatiga tiene características muy diferentes:
- Aparece de forma desproporcionada al esfuerzo realizado
- No mejora con el descanso
- Empeora de forma retardada tras la actividad (PEM).
Esto sugiere que no se trata simplemente de desacondicionamiento físico ni de falta de motivación, sino de un fallo fisiológico real en la capacidad del músculo para producir energía.
Diversos estudios han encontrado en personas con EM/SFC alteraciones compatibles con afectación muscular: disfunción mitocondrial, metabolismo anaeróbico precoz, producción temprana de lactato y anomalías en biopsias musculares. Aunque estos hallazgos han sido considerados durante años como secundarios o inespecíficos, cada vez resulta más evidente que el músculo podría no ser solo una víctima colateral, sino un actor central en la enfermedad.

3. La hipótesis de Klaus Wirth: una miopatía mitocondrial adquirida
Klaus Wirth, en colaboración con Carmen Scheibenbogen, ha propuesto un modelo fisiopatológico integrador que sitúa al músculo esquelético en el centro de la EM/SFC y del covid persistente.
Un punto clave de esta hipótesis es el término “adquirida”. No se trata de una enfermedad genética primaria del músculo, sino de una alteración funcional que se desarrolla tras infecciones, estrés inflamatorio o disfunción vascular, y que puede mantenerse en el tiempo.
El modelo integra datos de pruebas de esfuerzo, hallazgos metabólicos, alteraciones autonómicas y evidencia de disfunción vascular y endotelial.

4. El papel central de la hipoperfusión muscular
Según esta hipótesis, el problema inicial no es la mitocondria en sí, sino la hipoperfusión muscular funcional: el músculo no recibe suficiente flujo sanguíneo para cubrir sus necesidades metabólicas, especialmente durante el esfuerzo.

Esta hipoperfusión puede relacionarse con disfunción del músculo liso vascular, alteraciones autonómicas, vasoespasmo, disfunción endotelial o microcirculación alterada. El resultado es un suministro insuficiente de oxígeno y nutrientes (hipoxia), incluso cuando el corazón y los pulmones funcionan aparentemente de forma normal.
Este concepto encaja con trabajos que muestran limitación periférica al ejercicio en EM/SFC y covid persistente, con incapacidad para extraer y utilizar oxígeno a nivel muscular.

5. Del bajo flujo al fallo mitocondrial: el mecanismo propuesto

El núcleo del modelo describe una cascada biofísica que, simplificada, sería:
- La hipoperfusión provoca déficit de oxígeno en el músculo.
- El músculo recurre precozmente al metabolismo anaeróbico, generando acidosis intracelular.
- Para compensar el descenso del pH, se activa el intercambiador sodio/protones (Na+/H+), lo que eleva el sodio intracelular.
- El exceso de sodio altera el intercambio sodio/calcio, favoreciendo la entrada de calcio en la célula.
- El calcio intracelular elevado es tóxico para la mitocondria y bloquea la producción eficiente de ATP.

Esto crea un círculo vicioso: menos ATP → peor funcionamiento de las bombas iónicas → más desregulación → más disfunción mitocondrial. En consecuencia, la mitocondria queda atrapada en un entorno hostil del que no puede recuperarse simplemente con suplementos o descanso.

6. Cómo este modelo explica los síntomas clave
Este marco permite integrar síntomas característicos:
- PEM: cada esfuerzo reactiva la cascada de acidosis, sodio y calcio, empeorando la disfunción.
- Lactato precoz: consecuencia del metabolismo anaeróbico temprano.
- Fatiga muscular intensa: el músculo no puede sostener la producción de ATP.
- Sensación de disnea: a veces sin hipoxemia clara, por limitación periférica y/o trabajo respiratorio aumentado.
Así, síntomas que tradicionalmente parecían desconectados adquieren una lógica fisiopatológica común.

7. Implicaciones terapéuticas del modelo
Una consecuencia importante de esta hipótesis es que la EM/SFC no se trata activando al paciente ni forzando el ejercicio.

Desde este enfoque, los objetivos terapéuticos serían:
- Mejorar la perfusión muscular
- Reducir el vasoespasmo y la disfunción del músculo liso
- Evitar la acidosis repetida mediante pacing estricto
- Crear un entorno metabólico en el que la mitocondria pueda recuperarse.
Esto también ayuda a entender por qué algunas intervenciones pueden beneficiar a un subgrupo y empeorar a otro. Por ejemplo, la pyridostigmina (Mestinon) se utiliza a veces para mejorar ciertos parámetros hemodinámicos, pero no todos los fenotipos toleran la vía colinérgica (puede inducir vasoespamo si daño endotelial).
Nota importante: las implicaciones terapéuticas derivadas de modelos fisiopatológicos son, por definición, hipótesis de trabajo. Deben evaluarse con criterio clínico individual y evidencia empírica, no como recomendaciones universales.

8. Relación con otros modelos y autores
La hipótesis de Wirth converge con otras líneas de investigación:
- Estudios de limitación periférica al ejercicio (p. ej., CPET invasivo) en EM/SFC y covid persistente
- Modelos de disfunción endotelial y microvascular que pueden producir hipoperfusión tisular
- Hallazgos metabólicos repetidos en pruebas de esfuerzo y en algunos estudios musculares
Más que competir con otros marcos (inmunológico, autonómico, endotelial), este enfoque aspira a ofrecer una secuencia fisiológica que los conecte en un modelo integrador.
9. Limitaciones y preguntas abiertas
Esta hipótesis no está validada de forma definitiva y no explica por sí sola toda la clínica de la EM/SFC. Quedan cuestiones clave:
- ¿Qué desencadena exactamente la hipoperfusión inicial y por qué persiste?
- ¿Qué subfenotipos responden a qué intervenciones?
- ¿En qué medida es reversible la desregulación iónica y el daño mitocondrial funcional?
- ¿Cómo interactúan estos mecanismos con la inmunidad, el endotelio y el sistema nervioso autónomo?
Para responderlas harán falta estudios experimentales y ensayos clínicos diseñados específicamente para probar predicciones del modelo.

10. Conclusión
La hipótesis de la miopatía mitocondrial adquirida propone un cambio relevante: entender la EM/SFC no como falta de energía subjetiva, sino como una incapacidad fisiológica del músculo para producir ATP en condiciones normales, debido a hipoperfusión y desregulación iónica.
Sin prometer soluciones inmediatas, este marco ofrece una forma coherente de interpretar síntomas, resultados de pruebas y respuestas terapéuticas dispares. También refuerza la necesidad de evitar enfoques que aumenten la demanda energética muscular sin corregir antes el suministro y la perfusión.

11. Bibliografía
Wirth, K., & Scheibenbogen, C. (2020). A unifying hypothesis of the pathophysiology of myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome (ME/CFS). Autoimmunity Reviews, 19(6), 102527.
https://doi.org/10.1016/j.autrev.2020.102527
Scheibenbogen, C., & Wirth, K. (2024). Key pathophysiological role of skeletal muscle disturbance in post-COVID and myalgic encephalomyelitis/chronic fatigue syndrome (ME/CFS): Accumulated evidence. Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle.
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https://journal.chestnet.org/article/S0012-3692(16)40846-9/abstract
Este texto es divulgativo y no sustituye el juicio clínico. Si tienes síntomas compatibles con EM/SFC o covid persistente, consulta con profesionales sanitarios cualificados.

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