La fotobiomodulación (PBM, por sus siglas en inglés) es el uso terapéutico de luz roja y/o infrarrojo cercano (near-infrared, NIR) para modular procesos celulares (sobre todo mitocondriales) y, con ello, influir en energía, inflamación, dolor y perfusión tisular. No es radiación ultravioleta (UV): la PBM trabaja típicamente en rangos aproximados de 600–1000 nm.
1) Qué es la fotobiomodulación y qué longitudes de onda se usan
En PBM se emplean dispositivos con LEDs o láseres de baja potencia que emiten luz en rangos “rojos” (p. ej., 630–670 nm) y/o “NIR” (p. ej., 800–900 nm; existen también protocolos en torno a 1064–1070 nm). La elección de la longitud de onda influye en la profundidad de penetración y en el tipo de tejido diana.
En el ámbito ocular (retina) y tejidos profundos, se han descrito como habituales longitudes de onda como 630 nm y 850 nm en PBM, entre otras, siempre con protocolos específicos.
2) Mecanismos propuestos: por qué podría interesar en EM/SFC y covid persistente
La explicación más aceptada de la PBM se basa en la interacción con proteínas mitocondriales, especialmente el citocromo c oxidasa (complejo IV). A partir de ahí se proponen varios efectos en cascada:
- Mitocondria y energía: mejora de la señalización mitocondrial y posible aumento de la disponibilidad de ATP (energía celular). 1
- Óxido nítrico (NO) y microcirculación: modulación del NO local y del tono vascular, con potencial impacto en perfusión tisular (hipótesis relevante en fenotipos con hipoperfusión/microcirculación alterada).
- Inflamación y estrés oxidativo: regulación de mediadores inflamatorios y del balance oxidativo (dependiente de dosis; la PBM suele describirse con respuesta “bifásica”, donde demasiada dosis puede ser contraproducente).
- Neuromodulación: en protocolos transcraneales/intranasales se investiga su impacto en redes neuronales y síntomas como “brain fog”. 2
En EM/SFC y covid persistente se discuten mecanismos convergentes (disfunción energética, neuroinflamación, disautonomía, alteración endotelial/microvascular). PBM no “cura” esas causas, pero se investiga como herramienta para modular algunos de esos ejes.
3) ¿Hay estudios en covid persistente?
La evidencia clínica en covid persistente está creciendo, pero sigue siendo heterogénea: distintos dispositivos (local, transcraneal, cuerpo completo), longitudes de onda, potencias y objetivos (olfato/gusto, cognición, fatiga, etc.).
3.1. “Brain fog” y PBM transcraneal/ intranasal
Existen ensayos piloto (incluyendo trabajos recientes en prepublicación) que evalúan PBM dirigida (transcraneal e intranasal) para disfunción cognitiva post-COVID (“brain fog”). Estos estudios suelen ser pequeños y exploratorios, pero aportan señales iniciales sobre viabilidad, seguridad y posibles cambios en medidas cognitivas/neurofisiológicas.
3.2. Alteraciones persistentes de olfato y gusto
Una revisión sistemática (2025) sobre PBM en disfunción olfatoria y gustativa persistente post-COVID recopiló principalmente estudios pequeños (casos/series) y algunos ensayos clínicos, concluyendo que hay evidencia emergente con necesidad de ensayos más robustos y protocolos estandarizados.
3.3. COVID neurológico agudo
Hay trabajos piloto en COVID agudo con afectación neurológica (p. ej., encefalopatía) usando NIR transcraneal (1064 nm) que exploran resultados clínicos y biomarcadores. Esto no demuestra eficacia en covid persistente, pero contribuye a la plausibilidad biológica del enfoque en sistemas neuro-metabólicos.
4) ¿Hay estudios en EM/SFC?
A día de hoy, la evidencia directa en EM/SFC es más limitada que en otras áreas. Un punto relevante es que existen ensayos en marcha centrados específicamente en EM/SFC (p. ej., estudios de factibilidad/aceptación de “red light therapy” en pacientes con EM).
En otras palabras: en EM/SFC la PBM es un área prometedora pero todavía en evaluación, con interés creciente por su encaje mecanístico (mitocondria, dolor central, neuroinflamación), pero con necesidad de resultados clínicos confirmatorios.
5) Seguridad: lo más importante (especialmente ojos)
5.1. Ojos y retina
La seguridad ocular depende de la longitud de onda, potencia (irradiancia), distancia, tiempo de exposición y si hay visión directa o reflejos. En PBM ocular se han usado longitudes de onda como 630 y 850 nm en contextos terapéuticos controlados, lo que sugiere que el ojo puede ser diana terapéutica en protocolos médicos; pero eso no implica que la exposición casera sin control sea inocua.
Recomendación práctica para uso doméstico:
- Gafas de protección adecuadas al dispositivo (especialmente si incluye NIR).
- No mirar directamente a LEDs/paneles, ni a reflejos cercanos.
- Evitar sesiones “pegadas” a la cara si no está diseñado para ello.
5.2. Dosis: la respuesta suele ser bifásica
En PBM es frecuente el concepto de “ventana terapéutica”: una dosis moderada puede ayudar, mientras que demasiada dosis puede no aportar o incluso empeorar síntomas (cefalea, excitación, insomnio, irritabilidad, más fatiga por “crash”). Por eso, en EM/SFC y covid persistente suele tener sentido un enfoque de inicio muy conservador.
5.3. Situaciones donde conviene extremar cautela
- Fotosensibilidad marcada o empeoramiento consistente con luz intensa.
- Uso de fármacos fotosensibilizantes (revisar prospecto/criterio médico).
- Epilepsia fotosensible (especialmente si el dispositivo usa parpadeo/pulsos).
- Empeoramiento claro de mastocitos con estímulos físicos: empezar con dosis aún más baja y monitorizar respuesta.
6) Cómo empezar en casa de forma prudente
Objetivo: probar tolerancia sin provocar rebote/PEM.
- Elegir un único objetivo al inicio (p. ej., dolor local, cuello/espalda, o piernas si buscas efecto periférico).
- Empezar con 1–3 minutos a distancia moderada (según el dispositivo) y solo 2–3 días por semana.
- Registrar respuesta durante 24–72 h: sueño, cefalea, FC, fatiga, niebla mental, dolor, PEM.
- Si todo va bien, subir en escalones pequeños: +1–2 minutos por sesión o +1 día/semana, pero no ambos a la vez.
- Si hay empeoramiento claro, volver al último nivel tolerado o pausar y reintentar con menos dosis.
Nota: muchos dispositivos comerciales no informan bien de potencia real/irradiancia. En pacientes sensibles, esa falta de información obliga a ser todavía más conservador.
7) Qué puedes esperar (y qué no)
- Lo plausible: mejoras modestas en dolor, rigidez, tolerancia al esfuerzo muy ligera, sueño o “claridad mental” en algunos casos.
- Lo incierto: impacto sostenido en fatiga severa o disautonomía (depende mucho del fenotipo y del protocolo).
- Lo que no es: un tratamiento antivírico o inmunomodulador específico (no sustituye a abordajes médicos dirigidos cuando están indicados).
8) Estado de la evidencia: resumen honesto
Covid persistente: hay estudios piloto y revisiones en subproblemas específicos (p. ej., olfato/gusto; cognición/brain fog), con resultados prometedores pero necesidad de ensayos grandes y protocolos estandarizados.
EM/SFC: el interés está creciendo y existen ensayos en curso; por ahora, la evidencia clínica directa es limitada, por lo que conviene plantearlo como intervención experimental de bajo riesgo si se hace con prudencia (especialmente con la seguridad ocular).
Referencias clave
1) Hamblin MR. Mechanisms and applications of the anti-inflammatory effects of photobiomodulation (PBM).
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28748217/
Texto completo (PMC): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5523874/
2) Long COVID “brain fog” – estudio clínico (J Biophotonics 2023; Bowen et al.)
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37018063/
3) COVID-encefalopatía – piloto con láser 1064 nm (Huang et al., 2021) – texto completo
PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8598228/
4) Revisión sistemática post-COVID (disfunción olfato/gusto) – 2025 (Telles-Araujo et al.)
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40522371/
5) Ensayo “brain fog” post-COVID – RCT piloto (medRxiv, 2025; DOI 10.1101/2025.07.24.25331961)
medRxiv (texto completo): https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2025.07.24.25331961v1.full
6) PBM cerebral – revisión narrativa (Salehpour et al., 2018)
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29327206/
7) PBM en retina – revisión (Geneva et al., 2016) (seguridad/uso ocular, longitudes de onda)
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26949625/
8) LLLT/PBM ocular – serie clínica en DMAE (Ivandic & Ivandic, 2008)
PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18588438/
9) EM/SFC – ensayo de factibilidad con “red light therapy” (ClinicalTrials.gov)
https://clinicaltrials.gov/study/NCT06145867
Descargo de responsabilidad: este contenido es informativo y no sustituye consejo médico. En EM/SFC y covid persistente, cualquier intervención debe priorizar tolerancia, evitar PEM y ajustarse a comorbilidades (p. ej., mastocitos, migraña, disautonomía).

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