Las mitocondrias suelen describirse como las “centrales energéticas” de nuestras células porque producen gran parte del ATP necesario para mantener la actividad celular. Sin embargo, también intervienen en el metabolismo, la regulación del calcio, las especies reactivas de oxígeno (ROS), la inmunidad y numerosas vías de señalización.

Además, las mitocondrias no son estructuras permanentes. Se fusionan, se dividen, reparan determinados componentes, eliminan las partes deterioradas y renuevan continuamente su maquinaria.

Dos procesos resultan especialmente importantes:

  • Mitofagia: eliminación selectiva de mitocondrias dañadas o innecesarias.
  • Biogénesis mitocondrial: síntesis y renovación de componentes mitocondriales.

Ambos forman parte de un proceso más amplio denominado control de calidad o recambio mitocondrial.

Por eso, cuando hablamos coloquialmente de “regenerar las mitocondrias”, no se trata simplemente de fabricar más, sino de conseguir que la célula pueda:

Detectar el daño → reparar o eliminar las mitocondrias deterioradas → reciclar sus componentes → generar nueva capacidad mitocondrial


1. Mitofagia: eliminar las mitocondrias deterioradas

La mitofagia es una forma especializada de autofagia mediante la cual la célula identifica determinadas mitocondrias deterioradas y dirige sus componentes hacia los lisosomas para degradarlos y reciclarlos.

De forma simplificada:

Mitocondria deteriorada

Identificación del daño

Aislamiento

Autofagosoma

Lisosoma

Degradación y reciclaje

La mitofagia puede contribuir a:

  • Evitar la acumulación de mitocondrias disfuncionales.
  • Limitar determinadas fuentes excesivas de ROS.
  • Mantener la calidad de la red mitocondrial.
  • Reducir la liberación de componentes mitocondriales capaces de estimular inflamación.

Una de las rutas mejor conocidas es:

PINK1 → Parkin

Cuando determinadas formas de daño alteran la función mitocondrial, PINK1 puede acumularse en la membrana externa y activar a Parkin, que participa en el marcado de proteínas mitocondriales para facilitar su reconocimiento por la maquinaria de control de calidad.

Sin embargo, PINK1/Parkin no es la única vía de mitofagia. También existen mecanismos relacionados con receptores como:

  • BNIP3.
  • NIX/BNIP3L.
  • FUNDC1.

Por tanto, la mitofagia constituye una red de mecanismos de control de calidad y no una única vía molecular.


2. Biogénesis mitocondrial: renovar la capacidad energética

La biogénesis mitocondrial engloba los procesos mediante los cuales las células aumentan o renuevan sus componentes mitocondriales.

Las nuevas mitocondrias no aparecen completamente “desde cero”. La red existente:

  • Replica ADN mitocondrial.
  • Sintetiza nuevas proteínas.
  • Importa proteínas codificadas por el núcleo.
  • Fabrica nuevos componentes de la cadena respiratoria.
  • Crece.
  • Se fusiona y divide.

Uno de los reguladores centrales es PGC-1α, que coordina numerosos genes relacionados con metabolismo oxidativo y función mitocondrial.

Simplificando:

AMPK / SIRT1 / CaMK / p38 MAPK

PGC-1α

Factores de transcripción nucleares

TFAM

Replicación y expresión del ADN mitocondrial

Biogénesis mitocondrial

El ejercicio de resistencia aeróbica constituye uno de los estímulos humanos mejor establecidos de PGC-1α y adaptación mitocondrial.


3. AMPK, mTOR y NAD⁺: sensores del estado energético

La célula necesita saber constantemente si dispone de energía suficiente.

AMPK

Cuando aumenta el consumo de ATP y cambia la relación entre ATP, ADP y AMP, puede activarse AMPK.

AMPK tiende a favorecer procesos destinados a recuperar energía:

  • Aumentar determinadas vías catabólicas.
  • Favorecer la oxidación de grasas.
  • Interaccionar con la autofagia.
  • Regular la dinámica mitocondrial.
  • Influir sobre PGC-1α.

Por ello conecta:

demanda energética → reciclaje celular → adaptación metabólica

Pero esto no significa que cuanto mayor sea el déficit energético, mayor sea el beneficio.

mTOR

mTORC1 responde a señales como disponibilidad de nutrientes y aminoácidos y favorece procesos de crecimiento y síntesis.

De forma muy simplificada:

Nutrientes abundantes → mTORC1 ↑ → síntesis y crecimiento

mientras que:

Escasez energética → AMPK ↑ → mTORC1 ↓ → mayor tendencia hacia reciclaje

Sin embargo, mTOR es necesario para:

  • Síntesis proteica.
  • Mantenimiento muscular.
  • Reparación.
  • Crecimiento celular.

Por ello, el objetivo fisiológico no sería mantener mTOR permanentemente inhibido, sino permitir una adecuada alternancia entre construcción y reciclaje.

NAD⁺ y SIRT1

El NAD⁺ participa directamente en numerosas reacciones metabólicas y sirve como sustrato para enzimas como las sirtuinas.

Una vía relevante es:

NAD⁺ → SIRT1 → PGC-1α

Esta relación explica parte del interés por los precursores de NAD⁺:

  • NMN.
  • NR.

Sin embargo, aumentar NAD⁺ no equivale automáticamente a fabricar más mitocondrias.


4. Fisión y fusión: organizar la red antes de renovarla

Las mitocondrias forman una red dinámica.

Fusión

Participan especialmente:

  • MFN1.
  • MFN2.
  • OPA1.

La fusión permite reorganizar la red y compartir componentes.

Fisión

Una proteína fundamental es:

DRP1

La fisión puede facilitar la separación de regiones deterioradas para permitir su reparación o eliminación posterior.

Por tanto, el recambio mitocondrial puede representarse así:

Fusión ↔ fisión

Identificación y separación del daño

Mitofagia

Reciclaje

Biogénesis

Mitofagia y biogénesis son, por tanto, dos partes complementarias del mismo proceso.


5. Estrategias para favorecer la mitofagia y la biogénesis mitocondrial

Existen numerosas intervenciones capaces de influir sobre autofagia, mitofagia, señalización energética, función mitocondrial o biogénesis.

Las más relevantes incluyen:

  • Ejercicio aeróbico.
  • Urolitina A.
  • Restricción calórica.
  • Ejercicio de fuerza.
  • Ayuno.
  • Resveratrol.
  • NMN y NR.
  • Espermidina.
  • Berberina.
  • Cetosis.
  • Metformina.
  • Exposición al frío.
  • Sulforafano.
  • Melatonina.
  • Exposición al calor.
  • PQQ.
  • Coenzima Q10.

Pero existe una diferencia fundamental entre:

  • Un mecanismo demostrado en células.
  • Un efecto observado en animales.
  • Un cambio de biomarcadores humanos.
  • Una mejora funcional.
  • Un beneficio clínico demostrado.

No deben considerarse equivalentes.

5.1. Ejercicio aeróbico

En población general, el ejercicio aeróbico es probablemente el estímulo fisiológico con mejor evidencia para aumentar la capacidad mitocondrial del músculo.

La contracción muscular aumenta la utilización de ATP y activa distintas señales:

AMPK + CaMK + p38 MAPK

PGC-1α

Adaptación mitocondrial

El ejercicio también puede modificar:

  • Autofagia.
  • Mitofagia.
  • Fisión y fusión.
  • Capacidad respiratoria.
  • Oxidación de grasas.

Por ello es una intervención especialmente interesante porque puede actuar simultáneamente sobre control de calidad y biogénesis.

Una excepción fundamental: EM/SFC y PEM

Estos resultados no pueden extrapolarse automáticamente a personas con EM/SFC o Covid Persistente con malestar post-esfuerzo (PEM).

Cuando existe PEM, superar el umbral individual puede provocar un empeoramiento multisistémico retrasado y prolongado.

Por tanto, no sería correcto afirmar: “Como el ejercicio genera mitocondrias, las personas con EM/SFC necesitan hacer más ejercicio”.

Cualquier estímulo debería mantenerse dentro de la capacidad individual y evitar desencadenar PEM.

5.2. Urolitina A

La urolitina A destaca particularmente cuando el objetivo es la mitofagia y el control de calidad mitocondrial.

Determinadas bacterias intestinales pueden producirla a partir de elagitaninos y ácido elágico presentes en alimentos como:

  • Granada.
  • Nueces.
  • Algunas bayas.

Sin embargo, existe una importante variabilidad individual en la capacidad de producirla mediante la microbiota.

La suplementación directa ha sido estudiada en varios ensayos humanos.

En adultos de mediana edad se han observado:

  • Cambios en proteínas relacionadas con mitofagia.
  • Modificaciones de biomarcadores mitocondriales.
  • Algunas mejoras en fuerza y rendimiento muscular.

Un ensayo aleatorizado publicado en Nature Aging en 2025 mostró además cambios relacionados con control de calidad mitocondrial en células inmunitarias humanas.

Por ello:

Urolitina A → una de las estrategias nutricionales con evidencia humana más específica sobre mitofagia.

No significa, sin embargo, que esté demostrado que trate EM/SFC, Covid Persistente o enfermedades mitocondriales.

5.3. Restricción calórica

La restricción calórica moderada constituye otro importante estímulo metabólico.

Puede modificar:

  • Insulina.
  • mTOR.
  • AMPK.
  • Autofagia.
  • Metabolismo de grasas.
  • Sensibilidad metabólica.

En modelos experimentales también se han descrito cambios en proteínas relacionadas con mitofagia.

Sin embargo, en humanos es difícil separar los efectos de:

Menor disponibilidad energética + pérdida de peso + mejora metabólica + cambios hormonales

de una activación específica de mitofagia.

Por tanto, su papel probablemente sea más amplio como modulador del estado energético celular.

5.4. Ejercicio de fuerza

El ejercicio de fuerza se asocia principalmente con:

  • Síntesis proteica.
  • Aumento o mantenimiento de masa muscular.
  • Remodelación metabólica.

Pero también puede provocar adaptaciones mitocondriales.

En determinadas condiciones puede aumentar señales relacionadas con PGC-1α y mejorar el metabolismo oxidativo, especialmente cuando se combina adecuadamente con entrenamiento aeróbico.

No parece tan potente como el entrenamiento aeróbico para aumentar el contenido mitocondrial, pero sigue siendo una intervención fisiológica relevante.

5.5. Ayuno y alimentación restringida en el tiempo

La ausencia temporal de nutrientes puede producir:

insulina ↓
mTORC1 ↓
oxidación de grasas ↑
autofagia ↑

La evidencia experimental sobre autofagia es sólida.

Sin embargo, existen dos matices importantes.

Autofagia no significa necesariamente mitofagia

Aumentar la degradación general de componentes celulares no demuestra que se estén retirando específicamente grandes cantidades de mitocondrias.

Ayuno tampoco significa necesariamente mayor biogénesis mitocondrial

La activación del eje AMPK–PGC-1α por ayuno es mucho más clara en modelos animales que en músculo humano.

Por tanto: El ayuno puede favorecer autofagia y adaptación metabólica, pero no puede presentarse como un potente inductor demostrado de biogénesis mitocondrial humana.

5.6. Resveratrol

El resveratrol es un polifenol que ha generado interés por su posible interacción con:

AMPK → SIRT1 → PGC-1α

y otras vías relacionadas con metabolismo energético y autofagia.

Los efectos son sólidos en distintos modelos experimentales, pero los resultados humanos han sido mucho más variables.

Por ello presenta interés como modulador metabólico, pero no debería situarse al nivel del ejercicio para biogénesis ni de la urolitina A para mitofagia.

5.7. NMN y NR

NMN y NR son precursores de NAD⁺.

Conceptualmente:

NMN / NR

NAD⁺

Sirtuinas

PGC-1α y metabolismo energético

Los ensayos humanos confirman que pueden modificar el metabolismo del NAD⁺.

Pero los efectos sobre:

  • Rendimiento.
  • Sensibilidad a la insulina.
  • Función muscular.
  • Biogénesis.
  • Fatiga.

son heterogéneos.

Por tanto, es más correcto considerarlos moduladores del metabolismo NAD⁺ que inductores directos de biogénesis mitocondrial.

5.8. Espermidina

La espermidina es una poliamina presente en nuestro organismo y en numerosos alimentos.

Su principal interés es su relación con la autofagia.

Un importante trabajo publicado en Nature Cell Biology en 2024 mostró que la espermidina desempeña un papel esencial en buena parte de la respuesta autofágica inducida por el ayuno.

Pero:

autofagia ≠ mitofagia específica

y los efectos de tomar espermidina como suplemento en humanos todavía están mucho menos establecidos.

Por tanto:

Espermidina → fuerte interés mecanístico en autofagia → evidencia clínica específica sobre mitofagia todavía limitada.

5.9. Berberina

La berberina puede modificar el metabolismo energético y activar AMPK en diferentes modelos experimentales.

También existen estudios celulares y animales que muestran interacción con:

  • Autofagia.
  • Mitofagia.
  • Metabolismo de glucosa.
  • Metabolismo lipídico.
  • Función mitocondrial.

Sin embargo, la evidencia humana específica que demuestre una potente inducción de mitofagia es escasa.

Su papel actualmente está mucho mejor establecido como modulador metabólico que como tratamiento dirigido específicamente a la renovación mitocondrial.

5.10. Cetosis y β-hidroxibutirato

Cuando aumenta la oxidación de grasa, el hígado puede producir cuerpos cetónicos.

Uno de los principales es:

β-hidroxibutirato

Además de servir como combustible, puede actuar como molécula de señalización y modificar:

  • Estado redox.
  • Expresión génica.
  • Inflamación.
  • Utilización de sustratos.
  • Metabolismo energético.

Los modelos experimentales muestran interacciones interesantes con mecanismos relacionados con adaptación y calidad mitocondrial.

Sin embargo: Entrar en cetosis no significa automáticamente activar intensamente la mitofagia o fabricar más mitocondrias.

5.11. Metformina

La metformina modifica el metabolismo energético mediante diferentes mecanismos y puede activar AMPK en determinados tejidos y contextos.

Por eso ha sido estudiada también desde la perspectiva de envejecimiento y función mitocondrial.

Pero existe una paradoja interesante: algunos estudios humanos han encontrado que la metformina puede atenuar determinadas adaptaciones mitocondriales al entrenamiento aeróbico, mientras que otros no han observado una interferencia significativa.

Por tanto: La metformina no debe considerarse simplemente un activador de AMPK o un “regenerador mitocondrial”.

Su utilidad depende principalmente de su indicación metabólica.

¿Todos los tratamientos que bajan la glucosa activan AMPK?

No.

Reducir la glucemia sanguínea no equivale a producir un déficit energético intracelular.

Por ejemplo:

  • Metformina: puede activar AMPK.
  • Inhibidores SGLT2: provocan glucosuria y modifican la utilización sistémica de combustibles.
  • Agonistas GLP-1: actúan fundamentalmente mediante regulación hormonal, gastrointestinal y central.
  • Acarbosa: ralentiza la digestión y absorción de carbohidratos.

5.12. Exposición al frío

El frío aumenta la necesidad de producir calor y puede activar respuestas termogénicas.

PGC-1α desempeña un papel importante en esta adaptación.

En humanos, algunos experimentos han mostrado cambios en la expresión de PGC-1α en determinadas condiciones, pero otros estudios indican que el frío por sí solo no genera grandes cambios en genes mitocondriales del músculo.

Por tanto, su capacidad de estimular biogénesis depende del tejido y del contexto y no debería equipararse al ejercicio.

5.13. Sulforafano y NRF2

El sulforafano activa:

NRF2

NRF2 controla numerosos genes relacionados con:

  • Síntesis y reciclaje de glutatión.
  • Defensa frente al estrés oxidativo.
  • Detoxificación celular.
  • Inflamación.
  • Mantenimiento mitocondrial.

Su función probablemente sea principalmente:

NRF2 → resiliencia celular → control redox → apoyo a la función mitocondrial

más que inducir directamente una gran mitofagia.

5.14. Melatonina

La melatonina tiene funciones que van mucho más allá de la regulación del sueño.

Existe una amplia literatura experimental que la relaciona con:

  • Protección mitocondrial.
  • Regulación del potencial de membrana.
  • Reducción de determinadas formas de estrés oxidativo.
  • PINK1/Parkin.
  • BNIP3.
  • Autofagia y mitofagia.

Sin embargo, gran parte de esta evidencia específica sobre mitofagia procede de células y animales.

Por tanto, su interés actual es principalmente mecanístico y no equivale a una eficacia demostrada en humanos para estimular mitofagia.

5.15. Exposición al calor

El calor puede activar respuestas adaptativas como:

  • HSP70.
  • HSP90.
  • Protección proteica.
  • Respuestas cardiovasculares.
  • Señalización metabólica.

Existen mecanismos plausibles por los que puede influir sobre la función y calidad mitocondrial.

Sin embargo, la evidencia específica de que sauna o calor produzcan una potente mitofagia o biogénesis en seres humanos continúa siendo limitada.

5.16. PQQ

La pirroloquinolina quinona (PQQ) se ha relacionado experimentalmente con:

CREB → PGC-1α

y marcadores de biogénesis.

Sin embargo, los datos humanos no son especialmente convincentes.

Por ello:

PQQ → mecanismo preclínico atractivo → evidencia humana limitada.

5.17. Coenzima Q10

La CoQ10 cumple una función completamente diferente.

Forma parte directamente de la cadena respiratoria:

Complejos I y II

CoQ10

Complejo III

Además, tiene funciones antioxidantes.

Por tanto, puede apoyar:

  • Transporte electrónico.
  • Producción de ATP.
  • Estado redox.
  • Integridad de membranas.

Pero no es un inductor importante de mitofagia ni de biogénesis.

Esto ejemplifica una diferencia fundamental: Mejorar la función mitocondrial no significa necesariamente aumentar la mitofagia o la biogénesis.


6. Tabla comparativa: mitofagia y biogénesis

Las siguientes estrategias están ordenadas aproximadamente por su relevancia global para el recambio mitocondrial, combinando capacidad potencial de actuar sobre ambas vías y nivel de evidencia disponible.

EstrategiaMitofagia / autofagiaBiogénesis mitocondrial
Ejercicio aeróbico★★★★★★★★★
Urolitina A★★★★★★★
Restricción calórica★★★★★★★
Ejercicio de fuerza★★★★★★★
Ayuno★★★★★★
Resveratrol★★★★★★
NMN / NR★★★★★
Espermidina★★★★
Berberina★★★★★
Cetosis★★–★★★★★–★★★
Metformina★★–★★★★★
Frío★★★★★
Sulforafano★★★★
Melatonina★★★*★★*
Calor★★★★
PQQ★★
CoQ10

*La evidencia específica de mitofagia/biogénesis con melatonina es predominantemente preclínica.

¿Qué significan las estrellas?

Las estrellas constituyen una representación divulgativa y orientativa basada en el conjunto de:

  • Plausibilidad mecanística.
  • Evidencia experimental.
  • Evidencia humana.
  • Especificidad sobre el proceso.

No representan porcentajes de eficacia ni demuestran que una intervención produzca clínicamente más mitocondrias que otra.

Además:

  • En ayuno y espermidina, la evidencia es considerablemente más sólida para autofagia general que para mitofagia específica en humanos.
  • La urolitina A destaca por su especificidad hacia el control de calidad y la mitofagia.
  • El ejercicio aeróbico destaca por su evidencia sobre biogénesis y remodelación mitocondrial.

7. No basta con tener más mitocondrias: importa el recambio

Este es probablemente el concepto central de todo el artículo.

Imaginemos una célula con muchas mitocondrias, pero con una parte de ellas funcionando deficientemente.

Simplemente estimular la biogénesis y fabricar todavía más no garantiza una mejora.

El proceso ideal sería:

Identificar el daño

Reparar cuando sea posible

Separar componentes deteriorados

Eliminar los irreparables mediante mitofagia

Reciclar

Generar nuevos componentes

Restablecer una red eficiente

Por eso es preferible hablar de:

Recambio mitocondrial

o mitochondrial turnover.

La mitofagia sin suficiente renovación podría reducir la masa mitocondrial.

La biogénesis sin un adecuado control de calidad podría aumentar una red que sigue conteniendo componentes deteriorados.

Ambos procesos deben estar coordinados.


8. Mitohormesis: no todos los ROS son perjudiciales

Los ROS (Especies Reactivas de Oxígeno) suelen asociarse exclusivamente con daño oxidativo.

Pero pequeñas elevaciones transitorias también funcionan como señales celulares capaces de activar respuestas adaptativas.

Entre ellas:

  • NRF2.
  • Sistemas antioxidantes endógenos.
  • Enzimas de reparación.
  • Adaptaciones metabólicas.

Este fenómeno forma parte de la: Mitohormesis

Mitohormesis

Un pequeño estrés del que la célula se recupera puede estimular una respuesta adaptativa. Esto explica por qué el objetivo no debería ser eliminar absolutamente todos los ROS.

El problema aparece cuando: Producción persistente de ROS > capacidad antioxidante y reparadora y se establece estrés oxidativo crónico.


9. Mitofagia y biogénesis en Covid Persistente y EM/SFC

Las alteraciones del metabolismo energético y la función mitocondrial constituyen una importante línea de investigación tanto en Covid Persistente como en EM/SFC.

Sin embargo, debería evitarse una simplificación frecuente: “Estas enfermedades se deben simplemente a que las mitocondrias producen poco ATP”.

La situación parece mucho más compleja.

9.1. Covid Persistente

Se han descrito alteraciones relacionadas con:

  • Fosforilación oxidativa.
  • Metabolismo energético.
  • Expresión de genes mitocondriales.
  • Función inmunitaria.
  • Respuesta metabólica al ejercicio.

Un estudio publicado en 2025 analizó directamente la bioenergética de células mononucleares de sangre periférica de personas con Covid Persistente y encontró alteraciones de la función mitocondrial.

Sin embargo, este tipo de resultados todavía no demuestra que exista un defecto generalizado de mitofagia o biogénesis en todas las personas con Covid Persistente.

9.2. EM/SFC

En EM/SFC existe desde hace décadas interés por las alteraciones de la bioenergética.

Los resultados dependen mucho de:

  • Tejido estudiado.
  • Técnica utilizada.
  • Severidad.
  • Subgrupo de pacientes.
  • Momento respecto al esfuerzo.

Cada vez existe mayor interés en las alteraciones del músculo esquelético y su posible relación con metabolismo energético, estrés oxidativo e intolerancia al esfuerzo.

Pero todavía no sabemos si el problema principal se encuentra en:

  • Mitofagia.
  • Biogénesis.
  • Cadena respiratoria.
  • Disponibilidad de oxígeno.
  • Utilización de combustibles.
  • Señalización metabólica.
  • Perfusión.
  • Inflamación.
  • O una combinación de diferentes mecanismos.

9.3. El problema del PEM

En una persona sana puede producirse:

Ejercicio

Estrés energético transitorio

AMPK / PGC-1α

Recuperación

Adaptación mitocondrial

Cuando existe PEM:

Esfuerzo superior al umbral individual

Respuesta fisiológica anómala

Empeoramiento multisistémico prolongado

Por ello, el concepto de hormesis debe aplicarse con especial precaución. Un estímulo pequeño del que el organismo se recupera puede generar adaptación. Un estímulo que supera la capacidad de recuperación produce simplemente sobrecarga.

Por tanto, en EM/SFC o Covid Persistente con PEM, intentar provocar deliberadamente grandes déficits energéticos mediante ejercicio intenso, ayunos prolongados o fuertes restricciones calóricas para “activar AMPK” podría ser contraproducente.


10. Cuatro pilares para mantener una red mitocondrial sana

Podemos sintetizar todo el proceso en cuatro grandes áreas.

1. Control de calidad

Incluye:

  • Fisión y fusión.
  • Reparación.
  • Mitofagia.
  • Función lisosomal.

Entre los compuestos estudiados específicamente para este objetivo destaca la urolitina A.

2. Biogénesis y adaptación

Participan:

  • AMPK.
  • SIRT1.
  • CaMK.
  • p38 MAPK.
  • PGC-1α.
  • TFAM.
  • NAD⁺.

En población general, el ejercicio aeróbico sigue siendo el estímulo fisiológico con mejor evidencia.

3. Mantener un entorno celular adecuado

Incluye:

  • Regulación del estrés oxidativo.
  • NRF2.
  • Glutatión.
  • Control de inflamación.
  • Función lisosomal.
  • Disponibilidad de oxígeno.
  • Flexibilidad metabólica.

4. Disponer de los nutrientes necesarios

La maquinaria mitocondrial necesita numerosos micronutrientes y cofactores:

  • Hierro.
  • Cobre.
  • Magnesio.
  • Tiamina.
  • Riboflavina.
  • Niacina.
  • CoQ10.
  • Aminoácidos.
  • Fosfolípidos.

Corregir una deficiencia puede mejorar la capacidad metabólica.

Pero: Si no existe una deficiencia, consumir cantidades progresivamente mayores de estos nutrientes no implica fabricar más ATP ni más mitocondrias.


11. Conclusión

Las mitocondrias están sometidas a un proceso continuo de renovación.

El ciclo completo puede resumirse así:

Fisión y fusión

Detección del daño

Reparación o mitofagia

Reciclaje

Biogénesis

Renovación de la red

Por ello, hablar de “regenerar las mitocondrias” significa en realidad favorecer un buen recambio mitocondrial.

Entre las estrategias estudiadas:

  • El ejercicio aeróbico presenta la mejor evidencia humana para estimular biogénesis y remodelación mitocondrial.
  • La urolitina A es una de las intervenciones nutricionales más específicas y mejor estudiadas en humanos en relación con mitofagia.
  • La restricción calórica y el ayuno pueden favorecer autofagia y adaptación metabólica, pero no debe asumirse que produzcan una gran biogénesis mitocondrial en humanos.
  • La espermidina presenta una fuerte relación mecanística con autofagia.
  • NMN y NR modifican el metabolismo del NAD⁺, aunque sus consecuencias funcionales son variables.
  • Resveratrol, berberina, cetosis, sulforafano, melatonina, frío, calor y PQQ presentan distintos grados de interés, pero gran parte de la evidencia específica sobre mitofagia o biogénesis continúa siendo experimental.
  • CoQ10 ejemplifica una categoría diferente: puede contribuir a la función mitocondrial sin ser necesariamente un inductor de renovación.

En Covid Persistente y EM/SFC, las alteraciones mitocondriales y bioenergéticas siguen siendo un importante campo de investigación.

Pero todavía no sabemos si el defecto principal es una insuficiencia de mitofagia, una alteración de la biogénesis o un problema situado en otras partes del sistema energético celular.

Y cuando existe PEM debe recordarse una idea especialmente importante: Más estrés metabólico no significa necesariamente más adaptación.

La estrategia probablemente no consista en “forzar” las mitocondrias, sino en favorecer las condiciones para que la célula pueda detectar, reparar, eliminar y reemplazar adecuadamente los componentes mitocondriales deteriorados.


Bibliografía

  1. Narendra DP, Youle RJ. The role of PINK1–Parkin in mitochondrial quality control. Nature Cell Biology. 2024.
    Ver en Nature
  2. Herzig S, Shaw RJ. AMPK: guardian of metabolism and mitochondrial homeostasis. Nature Reviews Molecular Cell Biology. 2018;19:121–135.
    DOI
  3. Abrego-Guandique DM, et al. The impact of exercise on mitochondrial biogenesis in skeletal muscle: a systematic review and meta-analysis. 2025.
    PubMed
  4. Halling JF, Pilegaard H. PGC-1α-mediated regulation of mitochondrial function and physiological implications. 2020.
    PubMed
  5. Andreux PA, et al. The mitophagy activator urolithin A is safe and induces a molecular signature of improved mitochondrial and cellular health in humans. Nature Metabolism. 2019;1:595–603.
    PubMed · DOI
  6. Liu S, et al. Effect of Urolithin A Supplementation on Muscle Endurance and Mitochondrial Health in Older Adults: A Randomized Clinical Trial. JAMA Network Open. 2022.
    PubMed
  7. Singh A, et al. Urolithin A improves muscle strength, exercise performance, and biomarkers of mitochondrial health in a randomized trial in middle-aged adults. Cell Reports Medicine. 2022.
    PubMed
  8. Denk D, et al. Effect of the mitophagy inducer urolithin A on age-related immune decline: a randomized, placebo-controlled trial. Nature Aging. 2025.
    PubMed
  9. Hofer SJ, et al. Spermidine is essential for fasting-mediated autophagy and longevity. Nature Cell Biology. 2024.
    PubMed
  10. Storoschuk KL, et al. Impact of fasting on the AMPK and PGC-1α axis in rodent and human skeletal muscle. 2024.
    PubMed
  11. Yi L, et al. The efficacy and safety of β-nicotinamide mononucleotide supplementation in healthy middle-aged adults: a randomized, multicenter, double-blind, placebo-controlled trial. 2023.
    PubMed
  12. Diaz-Lara J, et al. Responses to Exercise with Low Carbohydrate Availability on Metabolic Gene Expression: A Systematic Review and Meta-analysis. 2025.
    PubMed
  13. Larson C, et al. Exercise- and Cold-Induced Human PGC-1α mRNA Isoform Specific Responses. 2020.
    PubMed
  14. Zak RB, et al. Impact of hot and cold exposure on human skeletal muscle gene expression. 2017.
    PubMed
  15. Hwang PS, et al. Effects of Pyrroloquinoline Quinone (PQQ) Supplementation on Aerobic Exercise Performance and Indices of Mitochondrial Biogenesis in Untrained Men. 2020.
    PubMed
  16. Konopka AR, et al. Metformin inhibits mitochondrial adaptations to aerobic exercise training in older adults. Aging Cell. 2019.
    PubMed
  17. Pilmark NS, et al. Skeletal muscle adaptations to exercise are not influenced by metformin treatment in humans. 2022.
    PubMed
  18. Bruss MD, et al. Metformin suppresses mitochondrial and transcriptional adaptations to aerobic exercise training. 2025.
    PubMed
  19. Macnaughtan J, et al. Mitochondrial function is impaired in long COVID patients. Annals of Medicine. 2025;57:2528167.
    PubMed · DOI
  20. Scheibenbogen C, et al. Key Pathophysiological Role of Skeletal Muscle Disturbance in Post-COVID Syndrome and ME/CFS. 2025.
    PubMed
  21. Shankar V, et al. Oxidative Stress is a shared characteristic of ME/CFS and Long COVID. 2024.
    PubMed

Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. El uso de medicamentos, suplementos, dietas, ayunos u otras intervenciones metabólicas debe individualizarse, especialmente en personas con enfermedades crónicas, alteraciones metabólicas, bajo peso o intolerancia al esfuerzo.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *