La Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC) y el COVID persistente se consideran enfermedades sistémicas y un elevado grado de discapacidad funcional. Tradicionalmente, el foco se ha centrado en alteraciones metabólicas, inmunológicas y neuroinflamatorias, pero en los últimos años ha tomado relevancia un posible componente de autoinmunidad funcional.

Este concepto de autoinmunidad funcional se refiere a la presencia de autoanticuerpos que no destruyen estructuras celulares directamente, sino que interfieren con receptores, alterando su función sin provocar necesariamente daño tisular evidente. Estos autoanticuerpos pueden modificar la señalización celular, especialmente en sistemas neurológicos, autonómicos, musculares y vasculares.

La pregunta central que se plantea es:
¿Existe un subgrupo de pacientes con EM/SFC o COVID persistente cuya sintomatología esté parcialmente mediada por autoanticuerpos funcionales contra receptores de membrana?


1. ¿Qué son los autoanticuerpos funcionales?

Los autoanticuerpos clásicos, como los ANA o los anti-dsDNA, suelen asociarse a enfermedades autoinmunes bien reconocidas y se detectan en estudios inmunológicos convencionales. Los autoanticuerpos funcionales, en cambio, pueden dirigirse contra receptores de membrana y alterar su actividad sin producir necesariamente daño estructural evidente.

En este contexto, muchos de los autoanticuerpos más estudiados se dirigen contra receptores acoplados a proteína G o GPCR (G protein-coupled receptors). Es decir, no son autoanticuerpos contra la proteína G intracelular en sí, sino contra los receptores de membrana que utilizan esa vía de señalización. Entre los receptores más estudiados se encuentran los β1 y β2 adrenérgicos, los muscarínicos: M1, M2, M3, M4 y M5, y otros GPCR vasorreguladores como AT1R, AT2R, ETAR y ETBR.

Además, algunos paneles incluyen otros autoanticuerpos funcionales que no pertenecen al grupo de los GPCR, como FGFR3, relacionado con neuropatía de fibras pequeñas.

Estos anticuerpos no suelen aparecer en los análisis de autoinmunidad estándar y deben evaluarse mediante paneles específicos. Se ha observado que pueden ser inducidos o exacerbados tras infecciones virales, especialmente en cuadros post-viral como COVID persistente o reactivaciones crónicas (por ejemplo, EBV o HHV-6).


1.1 ¿Por qué pueden surgir este tipo de autoanticuerpos funcionales?

La aparición de autoanticuerpos funcionales en un subgrupo de pacientes con EM/SFC y COVID persistente se ha relacionado con mecanismos inmunológicos desencadenados tras una infección aguda o en el contexto de reactivaciones virales crónicas (especialmente por virus neurotrópicos como Epstein-Barr (EBV) o herpesvirus humano 6 (HHV-6)). A diferencia de los autoanticuerpos tradicionales, estos no destruyen células, sino que alteran la funcionalidad de receptores celulares, lo que puede generar síntomas sistémicos sin manifestaciones visibles en pruebas inmunológicas estándar.

Los mecanismos más reconocidos incluyen:

  • Mimetismo molecular: el sistema inmune genera anticuerpos frente a proteínas virales que comparten similitudes con receptores propios, pudiendo reaccionar erróneamente contra ellos.
  • Persistencia o reactivación viral: estimulación continua del sistema inmunitario, especialmente si el virus mantiene tropismo por células nerviosas, endoteliales o inmunes.
  • Inflamación sostenida y alteración del sistema inmune regulador: elevación prolongada de citocinas proinflamatorias (IFN-γ, TNF-α, IL-12p70) y descenso de mecanismos reguladores (como disminución de linfocitos NK CD57+) que favorecen respuestas autoinmunes.
  • Modificación de receptores celulares durante la infección: algunos virus pueden alterar la expresión o estructura de receptores (p. ej. β2 adrenérgicos o muscarínicos), facilitando su reconocimiento como “extraños” por parte del sistema inmune.

Este proceso puede sintetizarse así:

Infección aguda o reactivación viral crónica
↓
Activación inmunitaria persistente
↓
Alteración o presentación anómala de receptores celulares
↓
Producción de autoanticuerpos funcionales
↓
Disfunción autonómica, muscular, vascular y cognitiva

1.2 Autoanticuerpos funcionales más descritos y su posible correlación clínica

Los estudios publicados indican que los autoanticuerpos más frecuentemente identificados en pacientes con EM/SFC y COVID persistente son los siguientes:

AutoanticuerpoReceptor afectadoDisfunción fisiológica potencialManifestaciones clínicas asociadas
β2 adrenérgico (β2-AdR)Receptores adrenérgicos beta-2Alteración perfusión muscular y regulación vascularHipotensión o POTS, taquicardia compensatoria, mareos, fatiga muscular, PEM
M2 muscarínico (M2-AChR)Receptor colinérgico M2Disfunción autonómica parasimpáticaSensación de esfuerzo respiratorio, disnea leve, mejora con piridostigmina
M3 muscarínico (M3-AChR)Receptor colinérgico M3Disregulación vascular y muscularManos/pies fríos, sensación de mala circulación, cefaleas por vasoespasmo
β1 adrenérgico (β1-AdR)Regulación cardíacaAlteración del ritmoPalpitaciones, taquicardia, intolerancia al esfuerzo
M4 muscarínico (M4-AChR)Neurotransmisión centralDisregulación neurológicaNiebla mental, alteración cognitiva
FGFR3 / TS-HDSNeuropatía de fibras pequeñasInterferencia en vías sensitivo-autonómicasParestesias, disfunción autonómica, intolerancia ortostática

Estos autoanticuerpos pueden inducir síntomas fluctuantes, ya que alteran la función celular sin generar daño estructural evidente. Esto puede explicar por qué algunos pacientes:

  • Presentan disautonomía extrema con tensión arterial baja y taquicardia
  • Muestran fatiga muscular desproporcionada,
  • Desarrollan síntomas respiratorios leves pero persistentes
  • Experimentan empeoramiento post-esfuerzo (PEM)
  • Refieren niebla mental y alteraciones cognitivas, a pesar de análisis inmunológicos convencionales sin hallazgos significativos.

2. Evidencia científica disponible

Desde 2016 hasta la actualidad se han publicado diversos estudios que demuestran la existencia de autoanticuerpos funcionales en un subgrupo de pacientes con EM/SFC, algunos con perfil autoinmune post-infeccioso.

Los estudios más relevantes incluyen:

Estudio / autoresAñoHallazgos principales
Loebel et al.2016Hasta un 29,5% de pacientes con EM/SFC muestran autoanticuerpos β2 adrenérgicos y muscarínicos (M3/M4).
Scheibenbogen et al. (Charité)2018Eliminación de anticuerpos β2 mediante inmunoadsorción: mejoría en 70% de pacientes.
Bynke et al.2020Se confirma elevación de inmunoglobulinas contra receptores β y muscarínicos en pacientes EM/SFC.
Fujii et al.2020Se demuestra correlación entre el título de anticuerpos y alteraciones estructurales cerebrales.
Stein et al. (COVID Persistente)2023–2025Hasta un 70% mejoran tras inmunoadsorción. Se confirma aplicabilidad en COVID persistente.

El conjunto de publicaciones sugiere la existencia de un subfenotipo clínico asociado a afectación autonómica, fatiga muscular, deterioro post-esfuerzo y disfunción de perfusión tisular, donde estos autoanticuerpos podrían desempeñar un papel modulador.


3. Anticuerpos disponibles para análisis en laboratorio

Los paneles más utilizados para esta evaluación son los proporcionados por CellTrend GmbH (Alemania):

Los anticuerpos relevantes se agrupan en tres áreas clínicas:

3.1 PANEL PARA EM/SFC

Este es el panel que CellTrend agrupa específicamente como “CFS/ME diagnostics”. En su web indica que los autoanticuerpos más frecuentemente elevados en un subgrupo de pacientes con EM/SFC son sobre todo β2, M3 y M4, en línea con la literatura publicada.

  • β1 y β2 adrenérgicos
  • Muscarínicos M3 y M4
    Coste aproximado del panel básico: 108 € (27 € por biomarcador).

3.2. PANEL AMPLIADO PARA DISAUTONOMÍA (POTS, COVID persistente, EM/SFC con afectación autonómica)

Cuando predomina la clínica de disautonomía, intolerancia ortostática, taquicardia postural, hipotensión o sospecha de un fenotipo inmunovascular, puede ser más útil un panel ampliado.

Incluye además:

  • Muscarínicos: M1, M2, M5
  • α1, α2 adrenérgicos
  • Receptores de angiotensina II (AT1R, AT2R)
  • Receptores de endotelina (ETAR, ETBR)

En este contexto, el M2 muscarínico merece una mención especial, ya que se ha relacionado con alteraciones del control vagal y de la respuesta ortostática, especialmente en POTS.

El coste total del panel ampliado es mayor que el del panel básico, ya que incorpora más marcadores y algunos de ellos tienen un precio individual superior. Por ello, puede ser razonable seleccionar solo aquellos biomarcadores que mejor encajen con el fenotipo clínico del paciente.

3.3. PANEL PARA NEUROPATÍA DE FIBBRAS PEQUEÑAS

Cuando predominan las parestesias, el dolor neuropático, la sensación de ardor, la alodinia o la disfunción autonómica periférica, algunos centros añaden autoanticuerpos como:

  • FGFR3 (IgG)
  • TS-HDS (IgM)
    Coste aproximado: 112 € por anticuerpo.

Estos marcadores pueden ser útiles en algunos contextos clínicos, pero su interpretación debe ser especialmente prudente, ya que no son específicos de EM/SFC y su relevancia patogénica no está totalmente aclarada.


4. Relevancia fisiopatológica

4.1 Disautonomía y regulación vascular

Los autoanticuerpos frente a receptores β adrenérgicos, muscarínicos y otros GPCR vasoactivos podrían interferir con la respuesta vasomotora, la regulación de la frecuencia cardíaca y la adaptación al ortostatismo. Esto podría contribuir a fenómenos como hipotensión, taquicardia compensatoria, frialdad distal, mala perfusión y empeoramiento al estar de pie.

4.2 Fatigabilidad muscular y neuromuscular

La alteración funcional de receptores colinérgicos y adrenérgicos podría contribuir a fatigabilidad muscular desproporcionada, intolerancia al esfuerzo y peor recuperación tras la actividad. Esta hipótesis es plausible, aunque no puede considerarse demostrada de forma uniforme en todos los pacientes.

4.3 Alteraciones respiratorias y autonómicas

En algunos pacientes con disfunción autonómica, la alteración de la señalización colinérgica también podría influir en la sensación de esfuerzo respiratorio, disnea funcional o dificultad para tolerar la actividad. Esto debe interpretarse más como plausibilidad fisiopatológica que como un hallazgo ya establecido.

4.4 Alteraciones cognitivas y perfusión cerebral

La asociación entre algunos títulos de autoanticuerpos y cambios en redes cerebrales estructurales apoya la posibilidad de que parte de la niebla mental y del deterioro cognitivo tengan relación con mecanismos inmunoneurológicos o inmunovasculares.

4.5 Deterioro post-esfuerzo

La alteración de la regulación autonómica, vascular y metabólica podría contribuir al deterioro post-esfuerzo (PEM), aunque este fenómeno probablemente sea multifactorial y no deba atribuirse solo a un mecanismo autoinmune.


5. Implicaciones terapéuticas

La detección de estos autoanticuerpos puede aportar valor como herramienta complementaria para orientar el razonamiento clínico, especialmente en pacientes con un fenotipo muy compatible.

5.1 Tratamientos de soporte neuroautonómico

  • Piridostigmina (Mestinon): especialmente en pacientes con clínica compatible con alteración colinérgica/autonómica.
  • Ivabradina: cuando predomina la taquicardia.
  • Midodrina o fludrocortisona: en pacientes seleccionados con hipotensión o intolerancia ortostática.

5.2 Inmunomodulación

  • LDN (Naltrexona en dosis bajas) y otras estrategias inmunomoduladoras suaves pueden considerarse en algunos pacientes.
  • La inmunoadsorción ha mostrado resultados prometedores en estudios pequeños, especialmente en subgrupos con autoanticuerpos β2 elevados.
  • La IVIG puede valorarse en contextos concretos, sobre todo si coexiste neuropatía inmunomediada, aunque no debe plantearse como una indicación automática por la simple positividad de un panel.
  • Inmunosupresión farmacológica (rituximab, corticoides): contraindicada en presencia de replicación viral activa (HHV-6, EBV).
  • Hidroxicloroquina
  • Colchicina
  • Suplementos y moduladores metabólicos (creatina, taurina, CoQ10, NAC, NADH, etc.).

Estos tratamientos pueden ser recomendables en casos con autoinmunidad funcional ligera o moderada, evitando inmunosupresión potente en caso de reactivación viral activa.

La coexistencia de reactivación viral, activación inmune persistente y autoanticuerpos funcionales puede complicar la interpretación clínica, por lo que los resultados siempre deben integrarse con el resto de hallazgos.


6. Evolución y pronóstico de los anticuerpos

La literatura indica que estos autoanticuerpos pueden presentar variabilidad temporal. Algunos pacientes muestran negativización o descenso de títulos tras:

  • Control de infecciones crónicas
  • Intervención terapéutica dirigida
  • Mejora del equilibrio inmunometabólico

En cuadros post-infecciosos recientes pueden negativizarse en 6–12 meses. En casos crónicos con activación viral persistente, este periodo puede extenderse a 1–3 años.


7. Limitaciones actuales y necesidad de investigación

  • No todos los pacientes con EM/SFC presentan estos autoanticuerpos.
  • No existe validación diagnóstica oficial para su uso clínico estándar.
  • La interpretación debe basarse en integración clínica, funcional e inmunológica.
  • La mayoría de estudios cuentan con tamaños muestrales pequeños.
  • Se requiere identificación de subgrupos para tratamientos personalizados.

8. Conclusiones

Existe evidencia científica que demuestra la presencia de autoanticuerpos funcionales contra receptores adrenérgicos y colinérgicos en un subgrupo de pacientes con EM/SFC y COVID persistente. Estos anticuerpos pueden explicar parte de la disautonomía, fatiga muscular, mala perfusión y deterioro post-esfuerzo.

La evaluación mediante paneles específicos puede ayudar a orientar estrategias terapéuticas individualizadas, especialmente en pacientes con clínica compatible y respuesta positiva a piridostigmina.

La autoinmunidad funcional inducida postviral representa una línea prometedora hacia la medicina personalizada en enfermedades sistémicas complejas. Sin embargo, su interpretación debe hacerse con cautela, siempre contextualizada en la historia clínica, perfil inmunológico, estado viral y función metabólica global.


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  11. Apheresis Center. Autoantibodies – POTS/ Long Covid / CFS / SFN & other diagnostics.
    https://apheresiscenter.eu/autoantibody-more-tests

Una respuesta a «Autoanticuerpos funcionales en EM/SFC y COVID persistente»

  1. Avatar de Paloma

    Muy buen artículo. Me lo guardo. Muchas gracias!

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