El ácido alfa-lipoico, también denominado ácido tióctico, es una molécula sintetizada de forma natural por el organismo que desempeña funciones importantes en el metabolismo energético mitocondrial.

Actúa como cofactor de diferentes complejos enzimáticos relacionados con la producción de energía y, además, presenta propiedades antioxidantes y reguladoras del equilibrio redox.

Estas características han despertado interés por su posible utilidad en enfermedades caracterizadas por fatiga, alteraciones del metabolismo energético, estrés oxidativo o síntomas neuropáticos, entre ellas la Covid Persistente y la EM/SFC.

Sin embargo, es importante diferenciar entre plausibilidad biológica y eficacia clínica. Aunque existen mecanismos que hacen especialmente interesante al ácido alfa-lipoico, la evidencia clínica directa sigue siendo limitada, especialmente en EM/SFC.


1. ¿Qué es el ácido alfa-lipoico?

El ácido alfa-lipoico es un compuesto azufrado sintetizado en las mitocondrias.

Actúa como cofactor de enzimas fundamentales del metabolismo intermediario, entre ellas varios complejos alfa-cetoácido deshidrogenasa relacionados con la producción de ATP.

Entre estas enzimas se encuentra el complejo piruvato deshidrogenasa, que convierte el piruvato en acetil-CoA y permite su incorporación al ciclo de Krebs.

El NIH estadounidense describe entre sus funciones:

  • Actuar como cofactor de enzimas mitocondriales.
  • Participar en procesos metabólicos relacionados con la producción de ATP.
  • Ejercer actividad antioxidante.
  • Contribuir a la regeneración de otros antioxidantes, como vitamina C, vitamina E y glutatión.

El organismo produce ácido alfa-lipoico de manera endógena, por lo que no se considera una vitamina esencial.

También está presente en pequeñas cantidades en algunos alimentos, aunque las cantidades utilizadas en suplementos son considerablemente superiores.


2. ¿Por qué resulta interesante en Covid Persistente y EM/SFC?

El interés por el ácido alfa-lipoico procede fundamentalmente de varios mecanismos biológicos que se están investigando en estas enfermedades.

Disfunción bioenergética y mitocondrial

Tanto en Covid Persistente como en EM/SFC se están estudiando alteraciones relacionadas con el metabolismo energético y la función mitocondrial.

El ácido alfa-lipoico actúa como cofactor de enzimas mitocondriales implicadas en el metabolismo intermediario.

Entre ellas destaca el complejo piruvato deshidrogenasa, responsable de transformar el piruvato en acetil-CoA para su entrada en el ciclo de Krebs.

Esto proporciona una conexión teórica interesante con el metabolismo energético.

Sin embargo, consumir ácido alfa-lipoico no significa necesariamente que se corrija directamente una posible alteración de la piruvato deshidrogenasa. Su metabolismo como suplemento es más complejo y sus potenciales beneficios pueden depender también de mecanismos antioxidantes, redox y metabólicos indirectos.

Estrés oxidativo

El estrés oxidativo aparece cuando la generación de especies reactivas supera la capacidad de los sistemas antioxidantes celulares.

El ácido alfa-lipoico y su forma reducida, el ácido dihidrolipoico, participan en distintos procesos relacionados con el equilibrio redox.

Esto constituye uno de los principales motivos por los que se ha estudiado como suplemento metabólico y antioxidante.

Glutatión

El ácido alfa-lipoico también interactúa con sistemas antioxidantes celulares relacionados con el glutatión, uno de los principales antioxidantes intracelulares.

Puede contribuir indirectamente al mantenimiento y regeneración de diferentes sistemas antioxidantes endógenos.

Esta interacción constituye una de las razones por las que aparece con frecuencia dentro de estrategias antioxidantes o de los denominados cócteles mitocondriales.

Metabolismo de la glucosa

También se ha investigado ampliamente su influencia sobre el metabolismo glucídico y la sensibilidad a la insulina.

Estos efectos podrían resultar relevantes en determinados contextos metabólicos, aunque no demuestran por sí mismos que el ácido alfa-lipoico mejore la fatiga en Covid Persistente o EM/SFC.


3. Ácido alfa-lipoico en Covid Persistente

La evidencia clínica más interesante procede de un estudio de Barletta y colaboradores publicado en Clinical and Experimental Medicine.

Se trató de un estudio prospectivo observacional con 174 pacientes con síndrome post-COVID.

Los participantes se distribuyeron de la siguiente forma:

  • 116 pacientes recibieron ácido alfa-lipoico + coenzima Q10.
  • 58 pacientes no recibieron este tratamiento.

La intervención consistió en:

100 mg de ácido alfa-lipoico + 100 mg de coenzima Q10, dos veces al día durante dos meses.

La dosis diaria total fue, por tanto:

200 mg de ácido alfa-lipoico + 200 mg de coenzima Q10 al día.

Resultados sobre la fatiga

La fatiga se evaluó mediante la Fatigue Severity Scale (FSS).

Una respuesta completa se definió como una reducción de al menos el 50 % de la puntuación inicial.

Se alcanzó en:

  • 53,5 % del grupo tratado.
  • 3,5 % del grupo control.

La diferencia fue considerable.

Además, únicamente un 9,5 % de los pacientes tratados fueron clasificados como no respondedores, frente al 25,9 % del grupo control.

Los resultados son interesantes, pero existen importantes limitaciones.

El estudio:

  • No fue aleatorizado.
  • No fue doble ciego.
  • No utilizó un placebo equivalente.
  • Administró simultáneamente ácido alfa-lipoico y coenzima Q10.
  • No permite determinar cuál de los dos compuestos produjo el posible beneficio.

Los propios investigadores señalaron que los resultados deberían confirmarse mediante un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo.

Por tanto, se trata de una señal clínica prometedora, pero todavía no constituye una demostración de eficacia del ácido alfa-lipoico en Covid Persistente.


4. ¿Qué sabemos en EM/SFC?

La evidencia directa es todavía más escasa.

Una revisión sistemática publicada en Nutrients en 2025 analizó la utilización de suplementos para tratar la fatiga en EM/SFC.

La revisión incluyó 14 estudios y 809 participantes.

Entre los suplementos estudiados se encontraban diferentes intervenciones relacionadas con el metabolismo energético y la función mitocondrial.

Los autores encontraron algunas señales positivas, pero también:

  • Pequeños tamaños muestrales.
  • Heterogeneidad considerable entre estudios.
  • Diferencias en los suplementos y dosis utilizados.
  • Riesgo de sesgo en parte de la literatura.

Actualmente no existe una base sólida de ensayos clínicos que permita afirmar que el ácido alfa-lipoico por sí solo mejore la EM/SFC.

Por tanto, su utilización dentro de algunos cócteles mitocondriales deriva fundamentalmente de su plausibilidad metabólica y de resultados obtenidos en otras enfermedades.


5. Posible interés para síntomas neuropáticos

El ácido alfa-lipoico también ha sido ampliamente investigado en neuropatía periférica diabética.

Esto puede resultar interesante indirectamente en pacientes que presentan síntomas como:

  • Ardor.
  • Hormigueo.
  • Parestesias.
  • Dolor neuropático.
  • Alteraciones sensitivas.

Un metaanálisis publicado en 2023 que reunió 10 ensayos clínicos aleatorizados y 1.242 pacientes encontró mejorías en algunas puntuaciones de síntomas con ácido alfa-lipoico oral.

Sin embargo, no encontró beneficios consistentes en otras variables neurológicas o neurofisiológicas.

Además, una revisión Cochrane publicada en 2024 llegó a una conclusión más conservadora: en ensayos de al menos seis meses de duración, el ácido alfa-lipoico probablemente produce poco o ningún efecto sobre los síntomas de neuropatía frente a placebo.

Por tanto, incluso en neuropatía diabética la evidencia no es completamente uniforme.

Y estos resultados no pueden extrapolarse directamente a Covid Persistente o EM/SFC.


6. Ácido alfa-lipoico y función mitocondrial

La relación con las mitocondrias es una de las principales razones por las que el ácido alfa-lipoico aparece en los llamados cócteles mitocondriales.

El NIH lo incluye entre los suplementos utilizados en algunos protocolos de enfermedades mitocondriales primarias.

Sin embargo, también advierte que la evidencia disponible es limitada.

El NIH señala que:

  • No existen ensayos clínicos aleatorizados con ácido alfa-lipoico utilizado solo en enfermedades mitocondriales primarias.
  • Existe un pequeño ensayo utilizando ácido alfa-lipoico combinado con coenzima Q10 y creatina.
  • La evidencia clínica disponible es insuficiente para establecer conclusiones firmes.

En ese pequeño ensayo cruzado, aleatorizado y controlado con placebo se utilizaron:

  • 300 mg de ácido alfa-lipoico dos veces al día.
  • Coenzima Q10.
  • Creatina.

Esto equivale a 600 mg diarios de ácido alfa-lipoico.

Al tratarse nuevamente de una combinación de diferentes compuestos, no es posible atribuir sus efectos exclusivamente al ácido alfa-lipoico.


7. Ácido alfa-lipoico frente a R-ácido alfa-lipoico

El ácido alfa-lipoico presenta dos enantiómeros.

R-ácido alfa-lipoico

Es la forma que aparece naturalmente en los sistemas biológicos.

S-ácido alfa-lipoico

Aparece en las preparaciones obtenidas mediante determinados procesos de síntesis química.

Muchos suplementos convencionales contienen una mezcla aproximadamente 50:50 de ambas formas.

También existen suplementos que contienen principalmente R-ácido alfa-lipoico.

Los datos farmacocinéticos recogidos por el NIH indican que, después de administrar la mezcla, las concentraciones plasmáticas de la forma R pueden ser aproximadamente 40–50 % superiores a las de la forma S.

Esto indica diferencias de biodisponibilidad entre ambas formas.

Sin embargo, una mayor biodisponibilidad no equivale automáticamente a una mayor eficacia clínica.

No existen ensayos suficientes que demuestren que el R-ácido alfa-lipoico produzca mejores resultados que el ácido alfa-lipoico racémico en Covid Persistente o EM/SFC.


8. Dosis utilizadas en los estudios

Las dosis varían considerablemente dependiendo de la enfermedad estudiada.

ContextoDosis estudiadaTipo de evidencia
Covid Persistente + coenzima Q10200 mg/díaEstudio observacional
Neuropatía diabéticaFrecuentemente 600 mg/díaEnsayos y metaanálisis
Enfermedades mitocondriales + CoQ10 + creatina600 mg/díaPequeño ensayo clínico

Los 600 mg diarios constituyen una de las cantidades más estudiadas en neuropatía diabética.

En cambio, el estudio de Covid Persistente utilizó una cantidad considerablemente menor: 200 mg diarios repartidos en dos tomas, siempre junto con coenzima Q10.

Estas cantidades describen dosis utilizadas en estudios clínicos, no una recomendación individual de tratamiento.


9. ¿Cuánto hay que separarlo de las comidas?

Este aspecto tiene una base farmacocinética bastante clara:

Los alimentos pueden reducir la biodisponibilidad del ácido alfa-lipoico.

Por este motivo suele recomendarse administrarlo con el estómago vacío.

Una pauta práctica utilizada habitualmente es:

Tomarlo entre 30 y 60 minutos antes de una comida o aproximadamente 2 horas después de comer.

Por ejemplo:

  • Si se desayuna a las 09:00, podría tomarse aproximadamente entre las 08:00 y las 08:30.
  • Si se termina de comer a las 14:30, podría tomarse aproximadamente a partir de las 16:30.

No es necesario cumplir simultáneamente ambas condiciones. Es decir, no hace falta dejar dos horas antes y dos horas después.

El objetivo es evitar administrarlo junto con alimentos.

Los estudios farmacocinéticos muestran además que el ácido alfa-lipoico se absorbe con rapidez y que las concentraciones plasmáticas máximas suelen alcanzarse aproximadamente 30–60 minutos después de administrarlo.

¿Y si produce molestias digestivas?

En algunas personas puede producir náuseas o molestias gastrointestinales cuando se administra en ayunas.

Tomarlo con alimentos puede mejorar la tolerabilidad, aunque potencialmente reduzca su absorción.

Por tanto, en la práctica debe encontrarse un equilibrio entre biodisponibilidad y tolerancia gastrointestinal.


10. Seguridad y efectos adversos

En los estudios clínicos el ácido alfa-lipoico generalmente presenta una tolerabilidad razonable.

Entre los efectos adversos descritos aparecen:

  • Náuseas.
  • Molestias gastrointestinales.
  • Vómitos.
  • Cefalea.
  • Prurito.
  • Erupciones cutáneas.

El NIH recoge estudios en los que 600 mg diarios durante periodos de entre seis meses y cuatro años no produjeron problemas importantes de seguridad.

Esto no significa que esa cantidad sea necesariamente apropiada para todas las personas.

Atención al metabolismo de la glucosa

El ácido alfa-lipoico puede modificar el metabolismo de la glucosa.

Por ello se requiere especial precaución en personas:

  • Con diabetes.
  • Que utilizan medicamentos hipoglucemiantes.
  • Con tendencia a presentar glucemias bajas.

Existe además una complicación infrecuente pero relevante: el síndrome autoinmune de la insulina, también conocido como enfermedad de Hirata.

En 2021, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisó específicamente esta asociación.

La EFSA concluyó que el consumo de ácido alfa-lipoico puede desencadenar síndrome autoinmune de la insulina en individuos con determinadas predisposiciones genéticas.

También señaló que, con los datos disponibles, no puede establecerse una dosis por debajo de la cual pueda descartarse este riesgo.

El síndrome es infrecuente en Europa, pero debe conocerse porque puede producir episodios de hipoglucemia.


11. ¿Tiene sentido combinarlo con coenzima Q10?

Desde el punto de vista biológico, la combinación resulta razonable porque ambos compuestos están relacionados con:

  • Metabolismo energético.
  • Función mitocondrial.
  • Equilibrio redox.
  • Estrés oxidativo.

Y precisamente la principal señal clínica publicada en Covid Persistente procede de la combinación:

Ácido alfa-lipoico + coenzima Q10.

Sin embargo, esto plantea un problema importante: no sabemos cuál de los dos suplementos fue responsable de la mejoría observada.

También podría existir un efecto combinado.

Además, un ensayo clínico independiente aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo estudió 500 mg diarios de coenzima Q10 durante seis semanas en pacientes con Covid Persistente.

Participaron 121 personas y 119 completaron ambos periodos del estudio.

La coenzima Q10 no produjo una mejoría estadísticamente significativa de la carga global de síntomas frente al placebo.

Este resultado aumenta la necesidad de confirmar mediante ensayos controlados la combinación ácido alfa-lipoico + coenzima Q10.


12. Otros suplementos con objetivos similares

CompuestoPrincipal objetivoEvidencia en Covid Persistente/EM/SFC
Ácido alfa-lipoicoRedox y metabolismo mitocondrialLimitada
Coenzima Q10Cadena respiratoria y antioxidanteAlgunos ensayos
NADHMetabolismo energéticoAlgunos estudios en EM/SFC
Acetil-L-carnitinaMetabolismo energéticoLimitada
NACGlutatión y equilibrio redoxPreliminar
CreatinaReserva energética celularEvidencia indirecta
OxaloacetatoMetabolismo energéticoEstudios preliminares

No existe actualmente evidencia suficiente para establecer cuál de estos compuestos es superior.


13. ¿Qué nivel de evidencia tiene actualmente?

Una forma sencilla de resumir la situación sería:

Mecanismo biológico: ★★★★☆

Existe una base bioquímica sólida para sus funciones mitocondriales y redox.

Evidencia general en humanos: ★★★☆☆

Existe bastante investigación clínica, especialmente en neuropatía diabética, aunque los resultados no son completamente uniformes.

Evidencia en Covid Persistente: ★★☆☆☆

Existe una señal clínica interesante con ácido alfa-lipoico + coenzima Q10, pero procede fundamentalmente de un estudio observacional.

Evidencia en EM/SFC: ★☆☆☆☆

La evidencia clínica directa es actualmente insuficiente.


Conclusión

El ácido alfa-lipoico es un compuesto especialmente interesante desde el punto de vista metabólico, ya que participa como cofactor de enzimas mitocondriales implicadas en la producción de energía y posee además propiedades relacionadas con el equilibrio redox.

Estas características ofrecen una base razonable para estudiarlo en Covid Persistente y EM/SFC, enfermedades en las que se investigan alteraciones del metabolismo energético, estrés oxidativo y disfunción mitocondrial.

La señal clínica más interesante hasta el momento procede de un estudio prospectivo con 174 pacientes con Covid Persistente, en el que la administración de 200 mg diarios de ácido alfa-lipoico junto con 200 mg diarios de coenzima Q10 durante dos meses se asoció a una importante reducción de la fatiga.

Sin embargo, el estudio fue observacional, no utilizó placebo y administró ambos compuestos simultáneamente. Por tanto, no demuestra que el ácido alfa-lipoico por sí solo sea responsable de la mejoría.

En EM/SFC, la evidencia directa es todavía más limitada.

En cuanto a su administración, los alimentos reducen su biodisponibilidad, por lo que habitualmente se recomienda tomarlo 30–60 minutos antes de comer o aproximadamente 2 horas después de una comida.

En conjunto, actualmente resulta más apropiado considerar el ácido alfa-lipoico como una estrategia metabólica experimental con una base biológica interesante y algunas señales clínicas preliminares, pero no como un tratamiento demostrado para Covid Persistente o EM/SFC.


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