El Síndrome de Fatiga Crónica o Encefalomielitis Miálgica (SFC/EM) es una enfermedad multisistémica compleja caracterizada por fatiga persistente no aliviada por el descanso, deterioro cognitivo, intolerancia al ejercicio y, en muchos casos, intolerancia ortostática. Este último síntoma —la incapacidad de mantener la posición erguida sin experimentar síntomas— puede evaluarse mediante una herramienta diagnóstica clave: la prueba de mesa basculante o tilt test.
1. ¿Qué es la prueba de mesa basculante?
La prueba de mesa basculante consiste en monitorizar la respuesta cardiovascular y autonómica del paciente al cambiar de una posición horizontal a una posición casi vertical (generalmente entre 60° y 80°), durante un periodo de entre 20 y 45 minutos. Se utiliza para diagnosticar trastornos de la regulación del sistema nervioso autónomo, especialmente aquellos que afectan la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
2. ¿Qué puede detectar el tilt test?
En el contexto del SFC/EM, la prueba puede ayudar a detectar formas específicas de intolerancia ortostática, como:
- Taquicardia ortostática postural (POTS): aumento sostenido de ≥30 lpm (o ≥40 lpm en jóvenes) al estar de pie, sin descenso de presión arterial significativo.
- Hipotensión ortostática clásica: descenso de la presión arterial ≥20 mmHg (sistólica) o ≥10 mmHg (diastólica) en los primeros 3 minutos de ortostatismo.
- Síncope neurocardiogénico o vasovagal: caída repentina de presión arterial y frecuencia cardíaca acompañada de síncope o presíncope.
- Hipotensión ortostática de aparición tardía: descenso progresivo de la presión arterial tras varios minutos de bipedestación.
3. ¿Por qué es relevante en EM/SFC y Covid persistente?
Una gran proporción de personas con Encefalomielitis Miálgica/ Síndrome de Fatiga Crónica / (EM/SFC) presenta algún tipo de intolerancia ortostática, es decir, síntomas que empeoran al estar de pie o sentados durante periodos prolongados. Esta disfunción puede pasar desapercibida en una exploración clínica básica, pero puede detectarse objetivamente mediante una prueba de mesa basculante. En este contexto, el tilt test se ha convertido en una herramienta clave para evidenciar la disfunción autonómica que afecta a muchos pacientes con SFC/EM, especialmente en lo que respecta al control del flujo sanguíneo cerebral. Gracias al diagnóstico con la prueba de Mesa Basculante se pueden establecer diferentes tratamientos para la intolerancia ortostática en EM/SFC.
Uno de los estudios más concluyentes en este ámbito es el publicado por van Campen, Verheugt, Rowe y Visser en 2020. En él se analizaron 429 pacientes con SFC/EM durante una prueba de inclinación con ecografía Doppler, y se observó que aproximadamente el 90 % presentaba una reducción anormal del flujo sanguíneo cerebral (FSC) durante la fase final del tilt test, incluso aquellos que no mostraban alteraciones significativas en la presión arterial o la frecuencia cardíaca. En contraste, los controles sanos solo experimentaron una reducción media del 7 % del FSC, frente a un 26 % en los pacientes con SFC/EM.
Esto puede manifestarse como mareo, visión borrosa, palpitaciones, debilidad muscular o sensación de desmayo al estar de pie durante períodos prolongados.
4. ¿Cómo se realiza la prueba de mesa basculante paso a paso?
La prueba de mesa basculante (tilt test) evalúa cómo reacciona el sistema nervioso autónomo al cambio de postura, en especial el paso de decúbito supino (tumbado) a bipedestación pasiva (posición vertical sin esfuerzo muscular activo). El procedimiento habitual incluye las siguientes fases:
1. Fase de reposo (decúbito supino)
- El paciente se tumba completamente sobre la mesa durante 10 a 20 minutos para estabilizar los parámetros basales.
- Se monitorizan continuamente la presión arterial, la frecuencia cardíaca y, en algunos protocolos, la oxigenación o el flujo sanguíneo cerebral mediante Doppler.
2. Fase de inclinación pasiva
- La camilla se eleva hasta una inclinación de entre 60 y 80 grados, simulando la posición de estar de pie.
- Esta fase suele durar entre 20 y 45 minutos, dependiendo del protocolo.
- Se observan signos y síntomas como mareos, palpitaciones, visión borrosa, sudoración, náuseas o síncope.
- Durante esta fase se registran continuamente la presión arterial, frecuencia cardíaca y, en estudios avanzados, también flujo cerebral o variabilidad de la frecuencia cardíaca.
3. Fase con medicación (si no hay respuesta)
- Si no se obtiene una respuesta diagnóstica clara en los primeros 20 minutos, en algunos centros se administra un estímulo farmacológico, como:
- Nitroglicerina sublingual (300–400 mcg), que provoca vasodilatación.
- Ocasionalmente se emplea isoproterenol, un agonista beta-adrenérgico (menos frecuente por riesgos).
- Esta fase busca desencadenar una reacción ortostática en pacientes con respuestas limítrofes.
- Tras la administración, se continúa la monitorización durante otros 10–15 minutos.
4. Finalización y recuperación
Se registran los tiempos de recuperación y se asegura que todos los valores vuelvan a rangos seguros antes de finalizar la prueba.
Si el paciente presenta síntomas significativos o cambios bruscos en los signos vitales (hipotensión, taquicardia intensa, síncope), la prueba se detiene y el paciente vuelve a la posición supina.

5. Interpretación de los resultados en el contexto del diagnóstico
Aunque el tilt test no es una prueba diagnóstica específica para el SFC/EM, sus resultados pueden apoyar el diagnóstico clínico cuando se integran con criterios diagnósticos establecidos. Por ejemplo, el informe del Institute of Medicine (IOM) de 2015, Beyond Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome: Redefining an Illness, recomienda evaluar la intolerancia ortostática como uno de los pilares diagnósticos de esta enfermedad.
Un resultado positivo en el tilt test refuerza la presencia de disfunción autonómica, una característica común pero no exclusiva de este síndrome.
En particular, una respuesta anómala en el tilt test puede correlacionarse con el síntoma cardinal del SFC/EM: el malestar post-esfuerzo (PEM). La intolerancia ortostática puede contribuir a una mala perfusión cerebral, lo que se asocia a deterioro cognitivo, fatiga exacerbada tras el esfuerzo y síntomas neurológicos transitorios. Esta relación se observa en el estudio “Cerebral blood flow is reduced in ME/CFS during head-up tilt testing even in the absence of hypotension or tachycardia” (Clinical Neurophysiology Practice, 2020), que demostró que la magnitud de la reducción del flujo sanguíneo cerebral durante la prueba se correlaciona directamente con el número de síntomas ortostáticos referidos por los pacientes.
6. Tipos de intolerancia ortostática en Covid Persistente y EM/SFC
Los pacientes con SFC/EM presentan con frecuencia alteraciones del sistema nervioso autónomo, manifestadas como distintas formas de intolerancia ortostática (IO). Estas alteraciones pueden detectarse mediante el tilt test y clasificarse en los siguientes subtipos, con datos extraídos del estudio de van Campen et al. (2020) realizado sobre una muestra de 429 pacientes:
1. Respuesta normal de frecuencia cardíaca y presión arterial
- Sin taquicardia ni hipotensión objetivable, pero con reducción significativa del Flujo Sanguíneo Cerebral (FSC).
- Proporción en el estudio: 247 de 429 pacientes (58 %)
- De estos, el 82 % presentó reducción anormal del FSC.
2. Síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS)
- Aumento sostenido de ≥30 lpm en adultos (o ≥40 lpm en menores de 19 años) al adoptar la postura vertical, sin caída significativa de la presión arterial.
- Proporción: 120 de 429 pacientes (28 %)
- 100 % mostró reducción anormal del FSC durante el tilt test.
3. Hipotensión ortostática retardada (dOH)
- No se identificaron casos de hipotensión ortostática clásica (La hipotensión ortostática clásica es más típica en personas mayores o con neuropatías autonómicas severas).
- Todos los casos con hipotensión detectados en el estudio correspondían a la variante retardada (delayed orthostatic hypotension o dOH), donde la caída de presión arterial ocurre después del minuto 3 de estar en posición inclinada.
- Proporción: 62 de 429 pacientes (14 %)
- 98 % presentó reducción anormal del FSC.
4. Reducción del flujo sanguíneo cerebral sin criterios hemodinámicos clásicos
- Este hallazgo destaca que incluso los pacientes sin POTS ni dOH pueden tener disfunción cerebral significativa al estar de pie.
- En conjunto, el estudio encontró que el 90 % de los pacientes con SFC/EM presentaban una reducción del FSC superior al umbral patológico (≥13 %).

7. ¿Por qué puede reducirse el flujo sanguíneo cerebral?
La reducción del flujo sanguíneo cerebral durante el ortostatismo en EM/SFC probablemente no se debe a una única causa, sino a la combinación de varios mecanismos fisiopatológicos. Entre los mecanismos propuestos se encuentran:
- Hipovolemia: menor volumen sanguíneo circulante, lo que puede dificultar el retorno venoso y reducir la perfusión cerebral al estar de pie.
- Disfunción autonómica: alteración en la regulación del sistema nervioso autónomo, especialmente en los mecanismos que controlan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el tono vascular.
- Acúmulo venoso periférico: retención excesiva de sangre en piernas o abdomen durante la bipedestación, con menor retorno de sangre hacia el corazón y el cerebro.
- Disfunción endotelial o microvascular: alteraciones en la capacidad de los vasos sanguíneos para contraerse o dilatarse adecuadamente.
- Alteración de la autorregulación cerebral: dificultad para mantener estable el flujo sanguíneo cerebral ante cambios posturales.
- Inflamación persistente o activación inmunitaria: mecanismos inflamatorios que podrían afectar al tono vascular, la microcirculación y la regulación autonómica.
Estos mecanismos podrían actuar de forma simultánea y explicar por qué algunos pacientes presentan síntomas intensos de intolerancia ortostática incluso cuando la presión arterial y la frecuencia cardíaca no muestran alteraciones llamativas durante la prueba.
8. Conclusión
El tilt test se ha convertido en una herramienta fundamental para evaluar la disfunción autonómica presente en un elevado porcentaje de pacientes con Encefalomielitis Miálgica / Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC). Aunque no es una prueba diagnóstica específica de la enfermedad, permite objetivar alteraciones fisiológicas que pueden explicar síntomas frecuentes como mareo, visión borrosa, palpitaciones, debilidad, fatiga, dificultad cognitiva y empeoramiento al permanecer de pie.
La evidencia científica acumulada durante los últimos años muestra que muchos pacientes con EM/SFC presentan una reducción significativa del flujo sanguíneo cerebral durante la posición erguida, incluso cuando la presión arterial y la frecuencia cardíaca permanecen dentro de rangos aparentemente normales. Este hallazgo ha ampliado la comprensión de la intolerancia ortostática, demostrando que la afectación puede existir más allá de los criterios clásicos de POTS o hipotensión ortostática.
Los estudios publicados hasta la fecha sugieren que mecanismos como la hipovolemia, la disfunción autonómica, las alteraciones de la microcirculación, la disfunción endotelial y la alteración de la regulación vascular cerebral podrían contribuir a esta reducción de la perfusión cerebral. Además, investigaciones recientes han encontrado alteraciones ortostáticas similares en pacientes con COVID Persistente, lo que apunta a posibles mecanismos fisiopatológicos compartidos.
Por todo ello, la prueba de mesa basculante, especialmente cuando se complementa con mediciones de flujo sanguíneo cerebral, constituye una herramienta valiosa para objetivar alteraciones fisiológicas reales, mejorar la evaluación clínica y orientar estrategias terapéuticas dirigidas a la intolerancia ortostática. A medida que avanza la investigación, estos hallazgos podrían contribuir a una mejor comprensión de los mecanismos que subyacen a la EM/SFC y al desarrollo de tratamientos más eficaces.
Bibliografía
- van Campen CLMC, Rowe PC, Visser FC. Cerebral blood flow is reduced in ME/CFS during head-up tilt testing even in the absence of hypotension or tachycardia. Clinical Neurophysiology Practice. 2020. Ver estudio
- van Campen CLMC, Rowe PC, Visser FC. Orthostatic symptoms and reductions in cerebral blood flow in ME/CFS despite a normal heart rate and blood pressure response during tilt testing. Healthcare. 2022. Ver estudio
- Rowe PC, Underhill RA, Friedman KJ, et al. Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome Diagnosis and Management in Young People. Frontiers in Pediatrics. 2017. Ver estudio
- Institute of Medicine. Beyond Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome: Redefining an Illness. National Academies Press. 2015. Ver informe
- Vernino S, Bourne KM, Stiles LE, et al. Postural Orthostatic Tachycardia Syndrome: State of the Science and Clinical Care. Autonomic Neuroscience. 2021. Ver revisión

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