Publicado en Scientific Reports, revista del grupo Nature, el trabajo analiza autoanticuerpos potencialmente funcionales contra receptores adrenérgicos y muscarínicos, incluyendo el receptor M3, y su posible relación con disautonomía, síntomas cognitivos y alteraciones de la regulación vascular.

Un estudio español publicado en 2026 en Scientific Reports aporta nueva evidencia sobre la posible implicación de autoanticuerpos contra receptores del sistema nervioso autónomo en Covid Persistente y Encefalomielitis Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC).

El trabajo, realizado por Azcue et al., analiza autoanticuerpos dirigidos contra receptores acoplados a proteína G, concretamente receptores adrenérgicos y muscarínicos. Estos receptores participan en funciones automáticas esenciales del organismo, como la regulación vascular, la frecuencia cardíaca, la motilidad intestinal, la función bronquial, la sudoración, la micción, las secreciones glandulares y parte de la respuesta cognitiva y autonómica.

La relevancia del estudio está en que no se limita a medir autoanticuerpos de forma aislada, sino que intenta relacionarlos con síntomas autonómicos, pruebas de función del sistema nervioso autónomo y rendimiento cognitivo. Esto resulta especialmente importante en enfermedades como Covid Persistente y EM/SFC, donde muchos pacientes presentan fatiga intensa, intolerancia ortostática, niebla mental, taquicardia, alteraciones de la variabilidad cardíaca, síntomas digestivos, problemas de termorregulación o disfunción vascular.


1. Qué investigó el estudio

El estudio se titula “Involvement of autoantibodies against G protein-coupled receptors in post-COVID condition and Chronic Fatigue Syndrome” y fue publicado en Scientific Reports el 5 de mayo de 2026.

Los autores incluyeron tres grupos:

GrupoNúmero de participantes
Covid Persistente96
EM/SFC59
Controles sanos36

En todos ellos se midieron autoanticuerpos frente a receptores adrenérgicos y muscarínicos:

Tipo de receptorAutoanticuerpos analizados
Adrenérgicosα1, β1 y β2
MuscarínicosM1, M2, M3 y M4

Además, evaluaron la función autonómica mediante cuestionarios y pruebas objetivas, incluyendo COMPASS-31, Sudoscan, respiración profunda, maniobra de Valsalva, test de mesa basculante y variabilidad de la frecuencia cardíaca. También valoraron dominios cognitivos como atención, fluidez verbal, velocidad de procesamiento, memoria, percepción, visuoconstrucción y funciones ejecutivas.


2. Qué son los autoanticuerpos contra receptores acoplados a proteína G

Los receptores acoplados a proteína G son una gran familia de receptores celulares que actúan como interruptores de señalización. Reciben señales externas, como neurotransmisores u hormonas, y desencadenan respuestas dentro de la célula.

Entre ellos se encuentran los receptores adrenérgicos y muscarínicos, que son fundamentales para el funcionamiento del sistema nervioso autónomo. Este sistema regula funciones involuntarias como la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la digestión, la respiración, la sudoración, la contracción de los vasos sanguíneos y la adaptación al cambio postural.

Cuando aparecen autoanticuerpos contra estos receptores, el problema no es simplemente que “haya inflamación”. La cuestión es más específica: esos autoanticuerpos podrían interferir con la señalización normal de receptores que regulan funciones automáticas básicas. Dependiendo del tipo de autoanticuerpo, podrían bloquear, activar o modular de forma anómala el receptor.

Por este motivo se habla a menudo de autoanticuerpos funcionales o potencialmente funcionales. No solo reflejarían una respuesta inmune alterada, sino que podrían modificar la función de tejidos concretos, como vasos sanguíneos, nervios autónomos, corazón, bronquios, intestino o glándulas.

Sin embargo, esta distinción es importante: en el estudio de Azcue et al. los autoanticuerpos se midieron mediante ELISA. Esta técnica permite detectar su presencia o cuantificar sus títulos, pero no demuestra por sí sola si esos anticuerpos activan, bloquean o modulan funcionalmente el receptor. Para confirmar ese efecto serían necesarios ensayos funcionales celulares. Por tanto, una formulación prudente sería hablar de autoanticuerpos potencialmente funcionales contra receptores autonómicos.


3. Principales resultados del estudio

El hallazgo más claro fue que los pacientes con EM/SFC tenían niveles significativamente más altos de autoanticuerpos contra el receptor β2-adrenérgico en comparación con los pacientes con Covid Persistente y los controles sanos.

Este dato es relevante porque el receptor β2-adrenérgico participa en la regulación vascular, bronquial, metabólica e inmunológica. Una alteración en este receptor podría contribuir a problemas de perfusión, disautonomía, respuesta anómala al esfuerzo, síntomas respiratorios o desequilibrio simpático-vagal.

En el grupo de Covid Persistente, el resultado más llamativo fue una mayor proporción de resultados borderline o patológicos de autoanticuerpos contra el receptor muscarínico M3 en comparación con los controles sanos.

Además, los autoanticuerpos β2-adrenérgicos se asociaron con más síntomas autonómicos en Covid Persistente y con parámetros de desequilibrio simpático-vagal en EM/SFC. En los pacientes con EM/SFC, los autoanticuerpos muscarínicos M1, M3 y M4 se correlacionaron con medidas de memoria verbal y memoria de trabajo.

En conjunto, el estudio sugiere que Covid Persistente y EM/SFC podrían compartir una alteración autoinmune dirigida contra receptores autonómicos, aunque con perfiles parcialmente distintos.

CondiciónHallazgo destacado
Covid PersistenteMás resultados borderline o patológicos de autoanticuerpos M3 muscarínicos
EM/SFCMayores títulos de autoanticuerpos β2-adrenérgicos
Ambas condicionesRelación entre autoanticuerpos y alteraciones autonómicas o cognitivas

4. Por qué el receptor M3 es importante

El receptor muscarínico M3 es un receptor de acetilcolina. Forma parte del sistema colinérgico y participa en muchas funciones parasimpáticas, aunque también está presente en tejidos con funciones vasculares, respiratorias, digestivas y glandulares.

El M3 se expresa en músculo liso, glándulas, vejiga, bronquios, intestino, endotelio vascular y algunas áreas del sistema nervioso. Cuando se activa, puede aumentar el calcio intracelular y desencadenar respuestas como contracción muscular, secreción glandular o liberación de óxido nítrico en el endotelio.

Esta última función es especialmente importante: en los vasos sanguíneos, la activación de receptores muscarínicos endoteliales puede favorecer la producción de óxido nítrico, una molécula clave para la vasodilatación. Es decir, el M3 puede participar en la capacidad de los vasos para relajarse y adaptar el flujo sanguíneo a las necesidades del tejido.

Por eso, si existen autoanticuerpos que alteran la señalización del M3, podrían verse afectadas varias funciones relevantes en Covid Persistente y EM/SFC: regulación vascular, perfusión tisular, síntomas digestivos, secreciones, función bronquial, micción y posiblemente síntomas cognitivos o autonómicos.


5. Funciones del receptor M3 en distintos órganos

Órgano o sistemaFunción relacionada con M3
Vasos sanguíneosParticipa en la vasodilatación dependiente del endotelio mediante óxido nítrico
Glándulas salivales y lagrimalesEstimula la producción de saliva y lágrimas
BronquiosFavorece broncoconstricción y secreción mucosa
IntestinoAumenta la motilidad y las secreciones digestivas
VejigaContribuye a la contracción del músculo detrusor y a la micción
OjoParticipa en la acomodación y en la contracción pupilar
Sistema nerviosoPuede intervenir en funciones cognitivas y regulación autonómica

Esta distribución amplia ayuda a entender por qué una alteración del eje muscarínico podría relacionarse con síntomas aparentemente muy distintos: boca seca, ojos secos, problemas digestivos, disnea, intolerancia ortostática, urgencia urinaria, alteración pupilar, hipersensibilidad autonómica o niebla mental.


6. M3, endotelio y microcirculación

Uno de los aspectos más interesantes del receptor M3 es su papel en el endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos. El endotelio no es una simple pared pasiva: regula la vasodilatación, la coagulación, la inflamación, la permeabilidad vascular y la interacción con células inmunes.

Cuando la acetilcolina activa receptores muscarínicos en el endotelio, puede estimular la producción de óxido nítrico. Este óxido nítrico se difunde hacia el músculo liso vascular y favorece la relajación del vaso. En condiciones normales, esto facilita la adaptación del flujo sanguíneo.

En enfermedades donde existe disfunción endotelial, inflamación vascular o alteración de la microcirculación, este mecanismo podría estar alterado. Por eso, los autoanticuerpos contra M3 son especialmente interesantes en Covid Persistente y EM/SFC, dos enfermedades en las que se han descrito alteraciones de la regulación vascular, intolerancia ortostática, hipoperfusión, disautonomía y síntomas post-esfuerzo.

No obstante, es importante ser prudentes: el estudio de Azcue et al. no demuestra que los autoanticuerpos M3 sean la causa directa de la disfunción vascular. Lo que muestra es una asociación entre estos autoanticuerpos y el grupo de Covid Persistente, junto con relaciones entre autoanticuerpos y parámetros autonómicos o cognitivos.


7. M3 y síntomas que podrían tener sentido clínico

Si los autoanticuerpos contra M3 tuvieran un papel funcional en algunos pacientes, podrían relacionarse con varios grupos de síntomas. No todos aparecerían en todos los pacientes, y su presencia no demuestra por sí sola que exista positividad para autoanticuerpos M3, pero sí ayuda a entender por qué este receptor resulta biológicamente relevante.

  • Síntomas vasculares: intolerancia ortostática, mareo, mala adaptación al estar de pie, sensación de mala perfusión o empeoramiento tras esfuerzo.
  • Síntomas de mucosas: boca seca, ojos secos, alteración de saliva o lágrimas.
  • Síntomas respiratorios: broncoespasmo, hiperreactividad bronquial, secreción mucosa o sensación de dificultad respiratoria.
  • Síntomas digestivos: alteración de motilidad, diarrea, estreñimiento, dispepsia, hinchazón o síntomas compatibles con disautonomía digestiva.
  • Síntomas urinarios: urgencia, frecuencia urinaria o alteración del vaciado vesical.
  • Síntomas neuroautonómicos: hipersensibilidad a cambios posturales, alteración pupilar, cambios en sudoración o respuesta autonómica irregular.

En este contexto, el M3 no debería interpretarse como “el receptor de un síntoma”, sino como una pieza de una red autonómica más amplia. Su interés está precisamente en que conecta sistema nervioso autónomo, vasos sanguíneos, glándulas, músculo liso, bronquios, intestino y vejiga.


8. Relación con la disautonomía

La disautonomía es una alteración del sistema nervioso autónomo. Puede manifestarse con taquicardia, intolerancia ortostática, presión arterial baja o fluctuante, mala tolerancia al calor, alteración de la sudoración, problemas digestivos, urgencia urinaria, mareo, fatiga al estar de pie y empeoramiento tras esfuerzo.

En Covid Persistente y EM/SFC, la disautonomía es frecuente y puede contribuir de forma importante a la discapacidad. El estudio de Azcue et al. es relevante porque explora un posible puente entre inmunología y sistema nervioso autónomo: los autoanticuerpos contra receptores que regulan precisamente estas funciones.

Los autores encontraron que los autoanticuerpos β2-adrenérgicos se asociaban con síntomas autonómicos en Covid Persistente y con desequilibrio simpático-vagal en EM/SFC. Aunque el hallazgo específico de M3 fue más claro en Covid Persistente frente a controles, el conjunto del estudio refuerza la hipótesis de que una parte de la disautonomía podría tener un componente inmunológico funcional.


9. Relación con la cognición

Otro resultado interesante fue la relación entre autoanticuerpos muscarínicos M1, M3 y M4 y medidas de memoria verbal y memoria de trabajo en EM/SFC.

Este hallazgo debe interpretarse con cautela. Una correlación positiva no significa necesariamente que esos autoanticuerpos mejoren la cognición. Podría reflejar una relación compensatoria, un subgrupo biológico específico, una asociación indirecta o un fenómeno más complejo de regulación colinérgica.

Sin embargo, sí encaja con la idea de que los receptores muscarínicos no son relevantes únicamente para funciones periféricas como secreciones o motilidad intestinal, sino también para funciones del sistema nervioso central. La acetilcolina participa en atención, memoria, procesamiento cognitivo y regulación autonómica. Por tanto, estudiar estos receptores en enfermedades con niebla mental y fatiga cognitiva resulta coherente.


10. Qué aporta este estudio a la comprensión de Covid Persistente y EM/SFC

Este estudio aporta varias ideas importantes.

En primer lugar, refuerza que Covid Persistente y EM/SFC no son cuadros puramente funcionales o psicológicos. En al menos una parte de los pacientes pueden existir alteraciones inmunológicas medibles relacionadas con receptores del sistema nervioso autónomo.

En segundo lugar, sugiere que ambas enfermedades comparten mecanismos, pero no son idénticas. En este estudio, EM/SFC mostró un perfil más marcado de autoanticuerpos β2-adrenérgicos, mientras que Covid Persistente mostró más alteraciones borderline o patológicas en M3 muscarínico.

En tercer lugar, conecta tres dimensiones clínicas muy importantes: inmunidad, disautonomía y cognición. Esta conexión es especialmente relevante porque muchos pacientes con Covid Persistente y EM/SFC presentan precisamente una combinación de fatiga, intolerancia ortostática, niebla mental, alteración del sueño, síntomas vasculares y empeoramiento post-esfuerzo.


11. Limitaciones del estudio

Aunque el estudio es relevante, sus resultados deben interpretarse con prudencia.

  • No demuestra causalidad: encontrar autoanticuerpos asociados a síntomas no prueba que sean la causa directa de la enfermedad.
  • El tamaño muestral es moderado: incluye 96 pacientes con Covid Persistente, 59 con EM/SFC y 36 controles sanos, una muestra útil pero todavía limitada.
  • Los autoanticuerpos se midieron mediante ELISA: esta técnica detecta presencia o títulos, pero no siempre demuestra de forma directa el efecto funcional del autoanticuerpo sobre el receptor.
  • Puede haber subgrupos: no todos los pacientes con Covid Persistente o EM/SFC tienen necesariamente el mismo perfil inmunológico.
  • El manuscrito estaba en versión no editada: la página de la revista indica que se ofrece una versión no editada para acceso temprano, pendiente de edición final.

Por tanto, el estudio debe considerarse una pieza importante dentro de una línea de investigación en desarrollo, no una prueba diagnóstica definitiva ni una explicación única de la enfermedad.


12. Implicaciones futuras

Si estos hallazgos se replican, los autoanticuerpos contra receptores adrenérgicos y muscarínicos podrían tener varias implicaciones.

Podrían ayudar a identificar subgrupos de pacientes con mayor componente autonómico-inmunológico. También podrían servir como biomarcadores complementarios en investigación, especialmente si se combinan con pruebas de disautonomía, función endotelial, microcirculación, variabilidad cardíaca, tilt test o estudios de fibra fina.

Además, podrían abrir la puerta a tratamientos dirigidos en subgrupos concretos. Sin embargo, todavía es pronto para extraer conclusiones terapéuticas. Antes sería necesario demostrar si estos autoanticuerpos tienen efecto funcional real, si fluctúan con la actividad de la enfermedad, si se modifican con tratamientos y si su reducción se asocia a mejoría clínica.


13. Conclusión

El estudio de Azcue et al. publicado en Scientific Reports en 2026 refuerza la hipótesis de que una parte de los pacientes con Covid Persistente y EM/SFC puede presentar alteraciones inmunológicas dirigidas contra receptores del sistema nervioso autónomo.

En EM/SFC, el hallazgo más destacado fue el aumento de autoanticuerpos contra el receptor β2-adrenérgico. En Covid Persistente, destacó una mayor proporción de resultados borderline o patológicos frente al receptor muscarínico M3.

El receptor M3 es especialmente interesante porque participa en la regulación vascular endotelial, secreciones, bronquios, intestino, vejiga y funciones autonómicas. Por ello, una alteración de este receptor podría encajar biológicamente con algunos síntomas frecuentes en Covid Persistente y EM/SFC, como disautonomía, problemas de perfusión, síntomas digestivos, alteraciones respiratorias, sequedad de mucosas, urgencia urinaria o niebla mental.

La lectura más prudente es que estos autoanticuerpos no explican toda la enfermedad, pero sí podrían formar parte de un subgrupo inmunológico-autonómico relevante. En un campo donde durante años han faltado biomarcadores claros, este tipo de estudios ayuda a construir una explicación más biológica, medible y menos reduccionista de Covid Persistente y Encefalomielitis Miálgica.


Bibliografía

Azcue, N., Prada, A., Del Pino, R. et al. Involvement of autoantibodies against G protein-coupled receptors in post-COVID condition and Chronic Fatigue Syndrome. Scientific Reports. 2026. DOI: 10.1038/s41598-026-49131-9

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