Cuando se habla de fatiga profunda, intolerancia al esfuerzo y sensación de “motor bloqueado”, suele aparecer una palabra cada vez con más frecuencia: NAD⁺. A su alrededor orbitan otros términos —NADH, NMN, NR— que a menudo se presentan como “suplementos para la mitocondria”, generando confusión.
Estos compuestos no son suplementos mitocondriales al uso ni actúan como estimulantes directos. Para entender por qué pueden ser relevantes en el COVID persistente y en la encefalomielitis miálgica / síndrome de fatiga crónica (EM/SFC), primero hay que aclarar qué son realmente y qué papel juegan en el metabolismo.
Qué es el sistema NAD⁺ / NADH
El NAD⁺ (nicotinamida adenina dinucleótido) es una coenzima esencial, presente en todas las células vivas. Su función principal no es “dar energía”, sino permitir que la energía se produzca.
Actúa como un transportador de electrones:
- El NAD⁺ acepta electrones durante reacciones metabólicas.
- Al hacerlo, se convierte en NADH.
- El NADH lleva esos electrones a la cadena respiratoria mitocondrial.
- Allí se utilizan para producir ATP.
- Tras entregar los electrones, el NADH vuelve a convertirse en NAD⁺.
Este ciclo continuo es imprescindible para la glucólisis, el ciclo de Krebs, la β-oxidación, la producción de ATP, la reparación del ADN y la regulación del estrés celular. Sin suficiente NAD⁺ disponible, el metabolismo se frena, aunque la mitocondria esté estructuralmente intacta.
NAD⁺ y NADH: no son lo mismo
Aunque estén estrechamente relacionados, cumplen funciones distintas:
- NAD⁺: forma oxidada. Es el “espacio libre” que permite que las reacciones metabólicas ocurran y se reciclen. También participa en señalización celular (sirtuinas, PARP).
- NADH: forma reducida. Es NAD⁺ cargado de electrones; sirve para producir ATP, pero solo si puede reciclarse correctamente de vuelta a NAD⁺.
Lo importante no es solo cuánto hay de cada uno, sino el equilibrio entre ambos: el ratio NAD⁺/NADH.
Qué ocurre en el COVID persistente y la EM/SFC
En estas enfermedades no suele haber un déficit simple de vitaminas, sino un problema funcional del sistema NAD⁺/NADH. Los patrones descritos en la literatura y observaciones clínicas apuntan a:
- Consumo excesivo de NAD⁺ por inflamación crónica y reparación celular sostenida (p. ej., activación de PARP).
- Dificultad para reciclar NADH a NAD⁺ por disfunción mitocondrial, hipoxia tisular y/o problemas microvasculares.
- Ratio NAD⁺/NADH bajo, que bloquea rutas metabólicas clave.
- Desvío precoz hacia metabolismo anaerobio, con lactato elevado sobre todo con el esfuerzo.
- Aparición de fatiga post-esfuerzo (PEM).
En este contexto, el problema no es solo “falta de energía”, sino incapacidad para gestionarla y reciclarla correctamente.
NMN y NR: qué son y qué hacen
NMN (nicotinamida mononucleótido) y NR (nicotinamida ribósido) no son NAD⁺, sino precursores. El organismo los utiliza para fabricar NAD⁺ dentro de la célula.
No actúan directamente “arreglando” la mitocondria, sino que tienden a:
- Aumentar la disponibilidad de NAD⁺.
- Facilitar que el metabolismo vuelva a funcionar sin atascarse tan pronto.
- Apoyar rutas de reparación celular y regulación del estrés.
NADH como suplemento: por qué no siempre es buena idea
El NADH como suplemento aporta directamente la forma reducida, es decir, empuja el sistema desde el lado “energético”. En perfiles con COVID persistente y EM/SFC, si el reciclaje NADH → NAD⁺ es ineficiente, puede:
- Empeorar el desequilibrio NAD⁺/NADH.
- Aumentar lactato o sensación de “sobrecarga”.
- Favorecer crashes o PEM.
Por eso, en muchos pacientes, no es la opción de base y requiere una estrategia conservadora (si se prueba).
Tabla comparativa: NAD⁺, NADH, NMN y NR
| Compuesto | Qué es | Qué hace (en simple) | Ventajas potenciales | Riesgos / límites | Encaje típico en COVID persistente / EM/SFC |
|---|---|---|---|---|---|
| NAD⁺ | Coenzima esencial (forma oxidada) | Permite que el metabolismo “arranque” y se recicle | Clave para glucólisis, Krebs, β-oxidación, reparación celular | No suele suplementarse directamente de forma eficaz por vía oral | Objetivo: mejorar disponibilidad funcional y el ratio NAD⁺/NADH |
| NADH | Forma reducida de NAD⁺ | Entrega electrones para producir ATP | Puede dar “empujón” puntual si el sistema recicla bien | Si no se recicla: puede bajar ratio NAD⁺/NADH, aumentar lactato o PEM | En muchos casos: no base. |
| NMN | Precursor de NAD⁺ | Aporta materia prima para fabricar NAD⁺ | Suele ser más “neutro”, útil para estrategias graduales | Coste más alto; respuesta variable; no sustituye control inflamación/infección | A menudo encaja mejor en perfiles con PEM por ser menos “estimulante” |
| NR | Precursor de NAD⁺ | Aumenta NAD⁺ vía ruta de salvamento | Más estudiado; más accesible | En algunos perfiles puede sentirse activador y precipitar “pasarse” | Puede ser opción, pero en EM/SFC/PEM a veces se prefiere iniciar con NMN |
Qué suele tener más sentido en COVID persistente y EM/SFC
En estas enfermedades, el patrón frecuente es un metabolismo atascado (problemas de reciclaje) más que un “depósito vacío”. Por eso, en general:
- Para aumentar NAD⁺ (porque tomarla por vía oral es muy poco biodisponible al degradarse en el intestino) se opta por NMN o NR antes que empujar con NADH.
- NMN tiende a encajar mejor cuando hay PEM o sensibilidad a activadores. Mejor sublingual (para mayor disponibilidad) y tomarla en ayunas o von poco alimento. Dosis de 125-250 mg al día son óptimas.
- NR puede ser útil, pero en algunas personas exige más prudencia por su perfil “activador”. Se recomienda tomarla solo de mañana y con comida en dosis desde 100-300 mg diarios.
- NADH puede reservarse (si se usa) para pruebas puntuales y controladas, porque puede empeorar el ratio NAD⁺/NADH si el reciclaje no es bueno. Solo en casos puntuales 2,5-5 mg solo por las mañanas e idealmente en ayunas.
Además, estos enfoques funcionan mucho peor si no se aborda el contexto: inflamación crónica, disfunción microvascular, hipoxia tisular, disautonomía, y/o reactivación viral. El sistema NAD no vive aislado: es un termómetro del estado global.
Conclusión
NAD⁺, NADH, NMN y NR no son “magia mitocondrial”. Son piezas del sistema redox que permite que la célula produzca y recicle energía. En COVID persistente y EM/SFC, el problema suele ser un bloqueo (ratio NAD⁺/NADH alterado) más que una simple falta de combustible.
Por eso, en muchos pacientes tiene más sentido una estrategia de apoyo al NAD⁺ (NMN/NR) que un empuje directo con NADH, especialmente cuando existe PEM.

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